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Petit Trianon


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El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

Publicado por Patricia Saiz Díaz — hace 4 años

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

El edificio que hoy constituye el Petit Trianon de María Antonieta fue construido entre 1762 y 1768 por Ange Jacques Gabriel, primer arquitecto del rey Luis XV y decorado por el escultor Honoré Guibert. Diseñado y levantado exclusivamente para el uso de Luis XV y la Marquesa de Pompadour.

Su ubicación está en el centro de una especie de jardín botánico creado a partir de 1750 por el jardinero Richard y el botanista Bernard de Jussieu, y fue inaugurado en junio de 1769 en presencia de la Condesa Du Barry. En 1774, Luis XVI se lo regaló a su esposa María Antonieta que lo convirtió en su lugar de residencia favorito, transformando una gran parte del jardín en el parque de estilo inglés con construcciones que hoy forman la granja de la reina y una aldea, todas ellas obras de Richard Mique.

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

Más tarde, fue reamueblado durante el imperio por Paulina Borghèse, hermana de Napoleón, y después por la emperatriz María Luisa. Años más tarde fue ocupado por el Duque de Orleans, el primero hijo del Rey Luis Felipe y por su esposa. En 1867 se celebró e el Petit Trianon una exposición sobre María Antonieta, promovida por la emperatriz Eugenia. 

La última restauración tuvo lugar en 2008 gracias al mecenazgo recibido de la Sociedad Montres Breguet SA y ahora está abierto al público como parte del complejo de Versalles.

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

El conjunto que conforman el Petit Trianon junto con el Grand Trianon y el Palacio y jardines de Versalles, están inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, quien otorga al complejo valor universal y excepcional como bien cultural para que sea protegido en beneficio de la Humanidad.

A continuación voy a describir detalladamente lo que nos encontramos en cada planta del castillo entre todo lo que me llamó más la atención:

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

En la planta baja según entramos, lo primero con lo que nos topamos es la capilla, cuyo altar está adornado con un cuadro de Joseph Marie Vien llamado "San Guillermo ofreciendo lirios a San Luis y a Margarita de Provenza" para después proseguir el recorrido por la sala de los guardias, en la cual se expone un cochecito de niño que expongo en la fotografía tirado curiosamente por una cabra, este carricoche perteneció al primer hijo de Luis XVI y María Antonieta: Delfín. En la misma sala se observan dos cuadros de Johann Georg Weikert que presentan a la futura reina Maria Antonieta bailando con sus hermanos en los jardines del Palacio de Schönbrunn, Viena (Austria).

Si proseguimos por el vestíbulo, encontramos de frente la sala de billar de Luis XV que también reflejo en una de mis fotografías. Sobre la chimenea de esta sala se ubica un busco de la reina que fue creada por el escultor Louis-Simon Boizot, así como un retrato de María Antonieta diseñado por Elisabeth Vigée Lebrun y un cuadro de la familia real. La mesa de billar que se sitúa en el centro de la habitación fue una reconstrucción realizada gracias al mecenazgo de la Sociedad Chevillotte en el año 2005. Pasando esta sala nos encontramos con la escalera de honor, con una decoración en estilo clasicista y detrás encontramos las offices, así es como se llamaban a las cocinas, aunque las auténticas se encontraban en tiempos de María Antonieta cerca de la capilla.

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

También se exponen varias piezas de baterías de cocina y tres mesas del siglo XIX. A la derecha en la platería, se localizan las porcelanas de Sèvres realizadas para Luis XV su mujer María Antonieta, así como también platos de servisio del siglo XIX y de la capilla durante el reinado de Luis Felipe. En la pared de la estancia de los espejos móviles se encontraron restos de la escalera privada de Luis XV. Se planeó construir las mesas volantes en las fruterías pero nunca llegaron a realizarse, pese a que en la sala más grande del complejo se puede contemplar el lugar destinado a los contrapesos para subir y bajar estas mesas inexistentes.

Si pasamos al primer piso, debo describir en primer lugar la escalera, adornada con una cabeza de Medusa (un personaje de la mitología griega considerado como monstruoso que convertía en piedra a aquellos que la miraban fijamente a sus ojos. Posteriormente fue decapitada por Perseo que usó su cabeza como arma hasta que le fue entregada a Atenea para que la colocase en su escudo de la égida) que fue obra de Honoré Guibert. También está adornada con una rampa que lleva inscritas las iniciales de María Antonieta, esta fue llevada a cabo por el cerrajero François Brochois. En la primera antecámara en la que entré, las sublimes sobrepuertas fueron diseñadas por Philippe Caresme quien se inspiró en la metamorfosis de Ovidio. Y el retrato de María Antonieta con una rosa que vemos también en esta antecámara fuen obra de la ya mencionada Elisabeth Vigée Lebrun. De igual forma resaltan los bustos de Luis XVI y José II, empreador de Austria y hermano de María Antonieta, que se encargaron para colocarse expresamente en esta estancia de la viviendo en 1777.

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

Pasamos a la siguiente sale: el gran comedor donde lo que más destaca es la chimenea de Jacques François Dropsy donde reposa un busto de María Antonieta, de Louis Simon Boizot; y los artesonados de Honoré Guibert. Los cuadros de la estancia son las Cuatro estaciones. 

Junto a este gran comedor, está el pequeño comedor que fue convertido en sala de billar en 1784 y presenta tres pastorales: El concierto, El baño y La pesca de Jean Baptiste Pater. El retrato de Luis XV es obra de Hubert Drouais y el de la Marquesa de Pompadour es de Carle Vanloo. El precioso reloj de péndulo es una de las joyas de esta estancia y procede de Saint Cloud. Por último destacan los dos huevos de avestruz, que fueron unas piezas de la antigua colección de Louis XVI que se expusieron en este palacio en 1867.

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

La siguiente estancia que prosigue es el llamado salón de compañía que se utilizaba como salón de juegos y música. En las sobrepuertas de este emplazamiento figuran Narciso transformado en anémona por Nicolas Bernard Lépicié, Clitia transformada en girasol y Jacinto transformado en flor. Los dos sofás y los seis sillones se instalaron aquí en 1868. También observamos una mesa de té rodeados por otros dos sillones con la marca del guardamuebles de la reina. El piano sin duda es lo más destacable del salón, fue construido en 1790 por Pascal Taskin, el arpa que se sitúa junto a él es de Georges Cousineau y el pupitre de música se hizo para la princesa Kinski en 1779. Los candelabros que adornan cada rincón proceden del salón de juegos de Luis XVI en Saint Cloud. Como último detalle, llama la atención el reloj de péndulo sobre la chimenea de mármol que representa a la astronomía.

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

Continué la visita por el gabinete interior, más conocido como el gabinete de los espejos móviles, lo más curioso es que fue dotado con un sistema que permitía a María Antonieta bloquear las ventanas cuando ella quisiese. Los asientos que aquí encontramos fueron realizados para el pabellón del Conde de Provenza y de la Condesa de Balbi en Versalles. Como en las anteriores estancias, cuenta con una chimenea sobre la que se deposita un reloj de péndulo parecido al de la reina. Los bustos de porcelana también del artista Sèvres representan a Catalina II de Rusia y su hijo el futuro Pablo I, que visitó este Pequeño Trianon en 1782.

Cruzamos a la estancia más interesante para mi gusto: la cámara de la reina, que sirvió primero a la Condesa Du Barry y después pasó a ser los aposentos de María Antonieta de 1777 a 1789. A partir de este año se alojaron en ella Paulina Borghèse, María Luisa y la Duquesa de Orléans. Sobre la chimenea se dispusieron jarrones candelabro de porcelana de París. El mueble que más destaca conserva su tela bordada original, mientras que la cama es una reconstrucción de la original.

El capricho de María Antonieta: El Petit Trianon

Para terminar, nos mostraron el cuarto del retrete y el cuarto de baño contiguo, que se reconstruyeron para la Duquesa de Orleans. 

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