Todos los caminos conducen a Roma (parte I) | Blog Erasmus Roma, Italia

Todos los caminos conducen a Roma (parte I)

Publicado por Adriana Leano — hace 4 años

Blog: Mochila europea
Etiquetas: Blog Erasmus Roma, Roma, Italia

Había pasado ya casí un año sin ver a mi familia, y en verdad es sorpresa la que se lleva una cuando recibe el mensaje de un miembro de tu familia diciendote que en menos de una semana va a a venir a Italia, cuando me enteré de esta noticia no lo podía creer, salté de alegría y empecé entonces a armar un programa de las cosas que podía hacer con mi familia, en total iban a venir mi prima hermana, mi tía, la pareja de mi prima, su madre y mi pequeño sobrino. 

Cinco personas en total me iban a visitar desde el otro lado del continente y yo estaba en plenas clases de la universidad, no sabia que hacer en ese momento o para ser sincera no sabia si dejar de ir a clases para poder ir a ver a mi familia, en algún momento también les propusé que me vengan a visitar donde yo vivía pero como eran 5 personas (4 adultos y 1 bebe)no los iba a poder recibir a todos en casa así que lo que acordamos fue que vieramos la manera de poder encontrarnos en una ciudad grande de Italia, para ese caso tenía que ser una ciudad turística ya que era la primera vez que ellos iban a venir a Europa y si bien en todo este tiempo yo no he podido visitar todo lo que se encuentra en Italia, he podido un poco de este país que me tiene atrapada en sus maravillosas arquitectura y comida.

Todos los caminos conducen a Roma (parte I)

Hablando entonces con el esposo de mi prima,  habiamos quedado inicialmente vernos en Milan, Florencia o Venecia, pero estos horarios justo se mezclaban con clases a las que no podía faltar en la universidad, dentro de la universidad de Bolonia hay unos cursos que se llaman Alma English que consisten en ir a clases obligatorias para poder dar el examen de certificación del Inglés que se llama IETLS,  así que tenía que poner en un balance o mi familia o mis clases, no lo pensé ni dos veces, pues no me quedaban duda de que la mejor decisión que podía tomar era la de ver a mi familia que no veía desde hace más de un año.

Por otro lado, justo el bebe que llegaba con ellos, la cual era mi sobrino era uno que había visto apenas unas dos o tres veces como máximo cuando fui de visita a mi país y esta vez lo iba a ver mucho más grande y ya dando sus primeros pasos además que se parecía mucho a uno de mis hermanos menores por lo que de alguna manera la nostalgia llegaba a mi para poder ver a mi familia.

Viendo los horarios, viendo las opciones que habían en esa semana decidí entonces tomar un riesgo de no asistir a mis clases de inglés más las clases de la universidad para poder ir a ver a mi familia, inicialmente pensaba quedarme solo dos noches para no perder muchas lecciones pero al final como ya les ire contando más adelante me quedé casi una semana con ellos, y la verdad es que no me arrepiento para nada el no haber ido a clases, esa felicidad y esa experiencia de viajar con alguien de mi familia no me la quita nadie y ha quedado en mi como parte de un maravilloso recuerdo de esta aventura por las tierras del viejo continente. 

Todos los caminos conducen a Roma (parte I)

Ya iba a cumplir aproximadamente unos dos años viviendo en Italia para mis cursos de la universidad y una de las cosas que no habia podido hacer hasta ese momento era ir a visitar la ciudad de Roma, siempre sabia que la primera vez que la iria a visitar sería con personas especiales y creo que la llegué a atinar ya que en este recorrido lo hice junto a algunos miembros de mi familia, saber que muchos  de ellos venian desde muy lejos para poder conocer los atractivos de esta parte del mundo me llenaba mucho de aleagría. Así que, hablando ya con ellos decidi entonces planificar mi tan ansiado reencuentro en la ciudad de Roma, para ello era entonces necesario ver la mejor manera de poder llegar a la ciudad capital italiana habían más de una opción pero yo elegi por supuesto la más económica.

El medio de transporte que elegi 

Dentro de Italia existen diferentes medios de transporten, una de ellas y claro al mismo tiempo una de las más usadas son el tren que conectan una ciudad de otra, la mayoría de trenes en Italia están administrados por la compañia que se llama Trenitalia, aunque también existen otras con menor cantidad de trenes de todas maneras esta es una de las más conocidas  y es la que usualmente se toma, por otro lado existen también diferentes categorías como son los intercity, los regionales, las freccia blanca y la freccia rossa, esto quiere decir que los precios también pueden variar dependiendo del tiempo que uno permanezca en el tren por lo que por ejemplo si toman un tren regional cuesta relativamente mucho menos que un tren de la freccia rossa que es mucho más costoso, en teoria hay para todos los bolsillos y para todo el tipo de confort que uno busca cuando quiere viajar de un lado a otro, por lo que todo dependerá del tipo de servicio que uno quiera tener.

Pensando en las opciones, si son de los que les gusta interactuar con las personas además de ahorrar algo de dinero pueden encontrar por la página de internet o a traves una app la aplicación que se llama blablacar, esta red es una de las más confiables ya que se toma el servicio de las personas cuando vayan de un lugar a otro rentando el auto de una persona que coincida con el mismo destino, de esta manera se beneficia no solo el conductor sino también los viajeros que desean ser parte de este recorrido 

Otra de las opciones que pueden tomar para movilizarse dentro de Europa es con una compañia de buses que se llama Flixbus, las cuales en verdad cuando son tramos largos son algunas veces hasta un poco más económicos que las de tomar un tren de la compañia trenitalia, es por eso que este caso sin pensarlo dos  veces, tomé la opción de tomar un bus de Flixbus para poder llegar a Roma, esta decisión la tomé en menos de 24 horas, lo reserve por internet y lo pagué con mi cuenta  de paypal así que tuve que empezar a alistar mis cosas de una manera veloz, en un ratito ya tenía lista mi mochila viajera para empezar esta nueva aventura, como les conté inicialmente solo pensaba quedarmé dos noches pero al final me quedé una semana y tuve que usar más de una misma prende por más de un día ya que no pensaba quedarme tanto tiempo pero eso era lo de menos, lo importante era que podía estar con mi familia.

Nunca había ido a Roma antes, hay una frase que quizas también ustedes la hayan escuchado la cual dice que todos los caminos conducen a Roma, es como si el destino de alguna manera también me trajera a vivir esta experiencia fuera de mi país, y ya había llegado el momento de salir del lugar donde estudio para conocer una ciudad grande, repleta de visitantes y con bastante turismo y un montón de cosas que ver, estaba también entre la disyuntiva de qué cosas poder conocer cuando en verdad lo que más me importaba era pasar un poco de tiempo con los miembros de mi familia, este viaje me llevo después hasta la costa amalfitana para poder recorrer las ciudades de Sorrento, Marina del Canttone y Napoli. como siempre las despedidas fueron bastante intesas para decir hasta pronto a mi familia pero ahora que ya falta poco para que las vuelva a ver, no puedo dejar de sentirme tan feliz y tan plena de saber que en un par de día ya voy a regresar a casa, a ver a todos los mios y a reencontrarme con mi cultura que tanto me hace falta. 

Los viajes son esas experiencias que te hacen madurar que te hacen pensar que hay siempre nuevas cosas por descubrir, el viaje a Roma en verdad me dio mucho de ello y casi nada al mismo tiempo, ya que en este post creo que no va a cubrir tanta las necesidades de los típicos tip de viajes que uno puede encontrar en internet sobre lo que se debe de hacer y no hacer cuando llegas a conocer un nuevo destino, este iba a ser mi nueva aventura pero van a poder darse cuenta que en verdad mucho no llegué a conocer de Roma y que lo que más bien quiero es dejar plasmado mis emociones y mis sentimientos con mi familia que son parte fundamental de mi motivación de vida y de las cosas que quiero hacer siempre, siempre pensando en ellos. 

Todos los caminos conducen a Roma (parte I)

Había llegado entonces el momento de subir al bus, normalmente las estaciones de buses de Flixbus se encuentran en el medio de la nada y cuando uno va a encontrarse con ellas se da cuenta que a veces no están tan centricas como parecen salvo quizas algunas excepciones como el de Bologna que se encuentra bastante cerca de la estación de trenes también y a un par pasos del inicio del centro de la ciudad, dicho esto, entonces les contaré que me llegué a sentarme como siempre cerca del lado de la ventana ya que me gusta mucho poder mirar el paisaje y a través de ello poder ver como va cambiando la naturaleza que tipo de ciudades voy viendo en el camino y que tipo de cosas nuevas o diferentes puedo ir descubriendo en caso y haya pasado por ese sitio antes, para este caso la situación era diferente ya que era la primera vez que tomaba esta ruta para poder llegar y conocer Roma.

En lo que respecta al servicio de Flix bus les puedo contar que en sus instalaciones habían también wifi como también asientos que no son del todo reclinabes pero al ser el viaje no tan largo esto para mi era lo de menos, considerando que vengo de un país en donde para poder viajar de un lugar a otro debo de pasar muchas horas en el bus y a veces hasta días, por lo que en verdad para mi los trayectos que tomó para poder viajar dentro de Italia no son nada, sin embargo igual uno ya que acostumbra a este nuevo estilo de via y cuando menos te lo imaginas ya te empiezas también a cansar como los italianos e italianas cuando sabes que tienes que hacer un viaje de más de tres horas en el auto, que se puede hacer en esos casos, pues yo encontré una opción que fue la de dormir, la de leer libros y también mirar las fotos del recuerdo de mi familia para recordar todos los momentos que estaba por tener a la vuelta de la esquina tan cerca de mi para poder revivirlo nuevamente. 

Llegando a Roma 

El momento para llegar a la ciudad eterna se estaba acercando y con ello también el momento de saber como  llegar a mi destino final , para mi buena suerte contaba con un celular con un plan de internet que me ayudó a mirar por el GPS la ubicación de donde me encontraba en aquel momento, por lo que no tuve tanto problema en más o menos ubicarme, creo que si no lo hubiera tenido hubiera sido bastante dificil poder ubicarme en este trayecto, lo importante era que iba a reencontrarme con algunos miembros de mi familia y eso era lo que más me importaba en aquel momento. 

El bus llegó a Roma cerca de la medianoche así que con ello también llegaban los últimos minutos para poder tomar un transporte público que me llevara hasta la zona donde se encontraba mi familia, ellos habían reservado por airbnb un apartamento bastante comodo y más o menos cerca del centro de la ciudad, pero desde el lugar donde se encontraba el bus me iba  tomar más o menos como una hora en poder llegar a ella, por lo que ya me estaba dando cuenta que me encontraba en una ciudad grande con varias líneas de tren, de buses y claro los taxis que pueden salirte un ojo de la cara. Así que con todo ello empezó mi recorrido apenas salí de flix bus empecé a correr como loca calata hasta al estación de trenes para después poder tomar un bus que iba a ser el último.

Con el tren no me costó tanto trabajo poder subir, el problema sucedió cuando tenía que salir de él ya que no conocía donde estaba el paradero del bus que ni con el gps me podía ubicar bien, en ese momento para mi buena o mala suerte encontré a una pareja en uno de los parederos y les pregunté si este era el paradero correcto para poder subir rumbo a mi destino, la verdad que ahorita que lo estoy pensando bien, no me acuerdo bien de la línea del tren ni de qué numero era pero lo que si me acuerdo es que eran más o menos unos 40 minutos desde que salí del bus para poder llegar a él, mi familia mientras tanto me estaba escribiendo para decirme que ya estaban ellos llegando al apartamento ya que estuvieron caminando mucho durante todo el día y recién estaban llegando a casa.

La pareja que encontré en el paradero de bus me había mencionado que me encontraba en el paradero correcto pero en verdad no era así ya que en verdad tenpia que irme en sentido contrario y fue así que entonces empecé mi recorrido pra poder cruzar la pista y esperar el bus correcto este llegó luego de unos 10 minutos más o menos, para desde allí seguir mi recorrido hasta el último paradero del mismo, cuándo me baje del bus no encontré a ninguna persona que estaba en la estación esto de alguna manera me dio un poco de miedo ya que al estar sola pensaba que cualquier cosa me podía pasar.

No solo era la situación de encontrarme sola sino también que las luces de las calles se encontraban apagadas, mi mejor aliado en este momento fue como siempre mi celular para poder llegar a tiempo a donde se encontraba mi familia, siempre he querido ser independiente asi que este recorrido era de alguna manera una prueba, y lo veía como si fuera pan comido así que me arme de valor y empecé a caminar por las calles para poder seguir más y más rápido y fue así que pase por una estación que si no me equivoco se llama Ottavia y desde allí pasé tambien por un colegio para después seguir por una calle larga llena de solo casas  y condominios, momento después tuve que doblar por una de las calles para después llamar al celular de mi familia para poder saber donde exactamente se encontraban para asi poder volver a verlos. 

Mi momento especial del día estaba llegando y con ello también empezar a reencontrarme con mi familia, lentamente entonces subía los peldaños de este apartamento para poder llegar a la puerta donde se encontraba mi familia. Y allí en más rápido de lo esperado ya me encontraba dentro de la casa, abrazando a los mios, dandonos un fuerte reencuentro y sentandome a la mesa para poder comer con ellos.

Italia era el primer país de su itinerario por Europa que estaban recorriendo, en verdad se encontraban tan feliz de estar aquí que era imposible no sentirse también una misma feliz por ellos, allí en uno de esos dos cuartos grandes se encontraba mi sobrino a quien solo lo había visto una vez cuando fui a mi país, ahora se encontraba mucho más grande y ya podía hasta caminar, el tiempo pasa tan rápido y los momentos con la familia están allí para que uno lo pueda disfrutar y no los deje de lado nunca, mi tía me contó de sus impresiones de Europa y de lo feliz que se encontraba de estar aquí, la suegra de mi prima que estaba allí en tanto recién la estaba conociendo en este viaje así que sin conocerme me preparó la cena y allí me quedé con todos ellos conversando y practicando sobre nuestras vidas, poniendonos al día sobre nuestros últimos acontecimientos.

Tengo la gran ventaja de pertenecer a una familia que es muy únida la cual me ha permitido poder valorar cada uno de los detalles que cada miembro me ha podido ofrecer a lo largo de mi vida, mi tía también ha sido sin lugar a dudas un miembro importante para que todo este pueda suceder así que con todo ello, no podía más que sentirme contenta de poder estar con todos ellos y de poder disfrutar de esta noche.

Mientras estaba cenando, me contaron que habían ido a conocer el Vaticano y que también habían visto la zona de la fontana de Trevi y de las diferentes cosas que se encuentran alrededor del centro de Roma, recién tenían un día pero ya habían visto un montón de cosas y lugares bonitos, de alguna manera los viajes también sirven para que uno se pueda dar cuenta entre las diferencias de un lugar y el punto de donde proviene una, por lo que siempre debemos de estar agradecidas por cada experiencia que aprendemos en un viaje, los viajes siempre van a estar aquí para que aprendamos y podamos conocer más de una cultura y de nosotros mismos.

Era gracioso también ahora que recurdo las cosas que me contaban ya que ninguno de ellos podía hablar italiano y solo dos de ellos podían hablar inglés así que de alguna manera se defendian con la lengua para poder sacar adelante el viaje y que no les juegue en contra las experiencias, todo estaba marchando muy bien para el viaje. 

Lo que me estaban preparando de comer para la cena fue una rica pasta italiana sin embargo este se encontraba con todo el estilo de mi país, con las manos de mi país y ese gusto que tenemos no se le puede comparar en ningun otra parte a donde haya podido estar, al menos hasta el momento :) 

Mi tía que era una de las que más emocionada estaba de poder estar aquí me comentaba que uno de sus principales motivos de poder visitar Roma era conocer el Coliseo Romano, esto debido a la historia que ella engloban por las tradicionales peliculas que se proyectan en mi país cuando es semana santa, la cultura italiana a través de la ciudad de Roma es bastante conocida en muchas partes del mundo y claro que aqui en Roma venir a ella y no pasar por el coliseo romano es un verdadero pecado.

Todos los caminos conducen a Roma (parte I)

Esa noche nos quedamos conversando hasta que los ojos se nos cansará, hasta volvíamos a tocar los mismo temas y recordabamos a cada uno de los miembros de nuestra familia que se encontraban tan lejos de nosotros, pero que de alguna manera estaban tambien dentro de nosotros viviendo esta experiencia de viaje, que bueno es viajar ya que nos abrpe las puertas a conocer culturas diferentes para poder entender la nuestra. 

Era ya entocnes momento  de ir a descansar, no sin antes acercarme al menos unos momentos para poder ver a mi sobrino el cual ya se encontraba dormido, me hizo recordar tanto  a mi hermano menor cuando era un bebe ya que fisicamente era su misma gota de agua, eran la misma persona, pero no era, mi hermano se encontraba en estos momentos en mi país quizás almorzando mientras nosotros por las diferencias horarias ya nos ibamos a poner a dormir, el momento para ir a la cama era ya el indicado pero un momento, no tenía cama, lo que más bien tenía era un sofa cama que estaba en la sala, así que allí me quedé a dormir para poder cargar mis energias, estaba un poco cansada por el viaje pero de todas maneras estaba tan feliz de haber venido a Roma y lo mejor de todo era que me encontraba con mi familia que estaba por primera vez en Italia y por primera vez conociendo Europa, ahora que recuerdo estos momentos los guardo con tanto anhelo en mi corazon y los recuerdo con tanto cariño que agradezco a la vida que me haya dado podido dar la oportunidad de pasar este tiempo con ellos, sueño que en un futuro no muy lejano también me puede venir por estas mismas calles con mi mamá, mi papá y mis hermanos, creo que ya todo depende de una misma y los sueños están para poder realizarlos. 

A la mañana siguiente 

A la mañana siguiente era momento de seguir con el recorrido pero como ya todos sabíamos que nos iba a tocar un día de mucha caminata por la ciuda de Roma lo mejor que podíamos hacer antes es tomar un buen desayuno contundente, yo les había traído a mi familia un producto típico de la zona de donde en estos momentos vivo en Italia que se llama piadina, que esta hecha con harina y en el centro con tomate, rucola y jamonada, aunque para poder ser sincera existen diferentes tipos de de piadina, de todas maneras ya que ninguno de ellos es vegetariano les llevé esos ingredientes para poder prepararles en el desayuno y así fue, este era entonces uno de los platos que más les iba a gustar de los que les iba a mostrar en estos días en el que estuve con ellos.

No era tan buena haciendolos pero la verdad es que si me llegaron a salir muy ricos, así que la buena suerte estuvo de mi parte para no dejar tan mal parada a la cocina regional del lugar en donde me encuentro estudiando, bueno, entonces también aproveché a salir con una de mis tias hacia el super mercado para poder hacer algunas compras para el resto de los días, allí me di cuenta que al menos el supermercado de Conad de roma no esa tan bueno o mejor dicho tan variado como el que encontraba en Rímini, sea como sea teniamos que comprar algo ya que era el único que conociamos que quedaba por la zona yendo a pie, allí compramos más ingredientes para esta temporado de vacaciones y fue así que empezamos entonces a alistarnos para seguir recorriendo más de la ciudad por la tarde. 

Cuando regresé a casa luego de haber estado en Conad,el bebe ya se había despertado, al inicio se encontraba un poco asustado de poder estar cerca de mí ya que para él yo era una extraña pero poco a poco se fue acostumbrando a mi y cedió y se dejo cargar para que lo pudiera ver más cerca, el bebe quien es mi sobrino se parece tanto segun yo a mi hermano cuando era un bebe también por eso que me sentía tan feliz de poder estar con el y de poder darle mi cariño ya que sentía como si el tiempo hubiera podido retroceder y de paso estuviera viajando a través del pasado a esos bellos momentos que pasé con mi hermanito cuando recien aprendia a caminar y lo cuidaba como si fuera mi hijito. 

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El bebe poco a poco ya hasta me empezaba a reir con solo verme así que se empezó a familiarizar con mi presencia por lo que ya no tenía problemas de cargarlo y que se dejase cargar.

Una de mis tías me dijo que lo querpia hacer antes de poder hacer un recorrido por el centro era ir a comprar unos zapatos para ella y para mi prima que vive en mi país por lo que me dijo que si quería le acompañara ya que ella no hablaba italiano y pues sin pensarlo entonces le dije que sí, en tanto el bebe se iba a quedar con mi prima cuidando al bebe y alistandolo para luego salir por el centro rumbo al Coliseo romano.

Tomando la línea del metro entonces llegamos a una avenida donde había a lo largo de ella un montón de tinedas de ropa y de calzado para todos los bolsillos esto era lo que me gustaba de estar en Roma ya que podía encontrarme con muchas cosas a bajos precios y de buena calidad, mi tia se puso uno y otro zapato además de diferentes trajes y ver zapatos para mi prima también.

Olvidé mencionar que apenas salimos del tren cerca de la avenida habían un montón de ofertantes de tours pensando que nosotras queríamos tomar un recorrido turistico pero se sintieron un poco mal cuando les dijimos que lo queríamos y que solo queríamos ir por las tiendas, en Roma van a poder encontrarse con muchos jaladores de tours a lo largo de sus principales calles y no es para menos ya que Roma es una ciudad conocidad turísticamente de manera internacional que hace que las personas en este caso los ofertantes hablen todos los idiomas que uno se pueda imaginar la verdad que con solo verte el rostro ya que hablaban en francés, español, inglés o aleman, son unos capos ah y hasta ruso también. 

Al final yo les cuento que no me llegué a comprar ningún zapato sino que más bien  me quedé atrapada en una esquina donde vendían adornos para la casa y recuerdos de Roma, todo a menos de un euro, así que agarre mi canastita y me empecé a comprar llaveritos, espejitos, casinos, pulseras, reglas, destapadores todos ellos con las imagenes de Roma y me compré como unas 14 para poder darselo a mi tía para que ella se lo diera a mi mamá y al resto de mi familia para cuando llegué a casa. Eso iba a ser una sorpresa para ella así que quería que se lleven al menos un pequeño recuerdo de Roma para que lo puedan tener presente, pero sobre todo para que me tengan presente a mí y que a pesar de la distancia no sientan que estemos incomunicdos sino que más bien estamos cada vez más cerca de poder estar el uno del otro, ese es el amor de la familia que se cultiva con el día a día. 


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