Fittea

Publicado por J. B.S. — hace 5 días

Blog: Prácticas curriculares
Etiquetas: General

Hola de nuevo a todos.

Tras escribir varias entradas en el blog de Recetas Erasmus, he decidido tomarme un respiro con la cocina y volver a mis experiencias erasmus.

Esta vez os hablaré sobre mi día a día en Wiesbaden, Alemania, durante mis prácticas curriculares. 

Como os he contado en una antigua entrada en este mismo blog, Cómo encontré mis prácticas en Alemania, fue algo mu random e inesperado. 

Decidí hacer las prácticas fuera de España porque en realidad quería volver a hacer Erasmus en otra ciudad europea pero no pude, así que pensé en lo de hacer las prácticas fuera. 

Pero esto no fue la única razón por la que decidí irme. 

A parte de esto, estaba el problema del salario. En España los becarios y los estudiantes en prácticas están muy sobrevalorados y sobreexplotados. 

Me explico. 

Normalmente las prácticas son no remuneradas o como mucho te pagan los gastos en transporte y ya. Lo gracioso es que en Madrid el abono de transporte público para viajar por toda Madrid e incluso Toledo cuesta 20 euros, así que a las empresas les sale super rentable. 

Y luego encima de no pagarte por un trabajo que el que está a tu lado está cobrando, está el problema de las horas de trabajo. 

En el contrato seguramente te ponga que trabajarás unas 40 horas semanales, y dos días libres, pero ni de coña. Seguramente acabaréis trabajando unas 60 horas o más a la semana, y los días que tengáis libres, tendréis que estar pendientes al trabajo por si os envían algo que tenéis que entregar al días siguiente. Vamos, un total infierno. 

Obviamente siempre hay excepciones, pero la mayorías acaba teniendo estas condiciones de trabajo. 

Y es que eso no es lo peor. Los estudiantes se pelean para conseguir unas prácticas en Madrid aunque no sean remuneradas, así que las empresas cogen ventaja de esta increíble demanda de trabajo y una vez que contratan al estudiante hacen con ellos lo que les de absolutamente la gana. En fin, una total decepción. 

Yo jamás aceptaría un trabajo sin remunerar porque eso se llama voluntariado, no trabajo. 

Y los que aun así consideran que trabajar sin cobrar sigue siendo trabajar porque lo importante es la experiencia, entonces son imbéciles. 

Así que bueno, al enterarme que en otros países europeos los estudiantes en prácticas cobraban un poco menos o incluso igual que un empleado con contrato indefinido y jornada completa me puse en serio con la búsqueda de las prácticas en el extranjero. 

Como dije en mi anterior entrada, mi idea era encontrar unas prácticas en Francia o en algún país francófono para poder practicar y mejorar mi francés. 

Pero bueno, cuando encontré las prácticas en Alemania me alegré un montón.

Mis prácticas fueron en Wiesbaden, una ciudad al suroeste de Alemania, justo al lado de Frankfurt y Mainz. En plan a 1 hora y pico en tren de la capital financiera de Alemania. 

Estuve trabajando durante 6 meses en la compañía Fittea en el departamento de Marketing Online. 

Seguramente los que seáis muy activos en las redes sociales y sobre todo en Instagram, os sonará un poco esta marca porque hay muchos influencers en las redes que hablan sobre sus productos. 

Fittea es una empresa dedicada al té detox y a accesorios para los té, como termos, mugs, infusores, ice mugs. etc. 

Personalmente, a mi no me parecen unos tés magníficos como para comprarlos, y además la relación calidad/precio es desorbitadamente ilógica. 

El precio está muy por encima a la calidad de los tés. Y lo más increíble es que seguramente la empresa compre las cosas o el precio de producción no sea superior a 3 o 4 euros y ellos los venden a 30 euros. 

Respecto a los resultados la verdad que soy imparcial. 

Los tes detox de Fittea sirven para reducir la sensación de hinchazón en el vientre y para ayudarte a eliminar más fácilmente y rápidamente las toxinas de tu cuerpo. 

Luego hay gente que dice que también les ayuda a adelgazara y que bebiendo estos tes han conseguido adelgazar más de 10 kilos en 1 mes. 

No sé yo si dirán la verdad o el té les produce un efecto placebo que les hace creer que efectivamente están perdiendo peso, pero en verdad la empresa no divulga ese mensaje y si le echáis un ojo a su página web tampoco encontraréis nada referido a que ayuda a adelgazar. 

Algunas personas confunden la empresa estadounidense FitTea por la empresa alemana Fittea, y es que en verdad son empresas diferentes que producen los mismo tés detox pero con un diseño diferente. 

Los tés detox de la empresa estadounidense vienen en unas bolsitas individuales con 28 bolsitas si no me equivoco. Mientras que los tés detox de la empresa alemana vienen en una bolsa en la que tienes que usar una cuchara para verter el té en el agua caliente. Aconsejan echar unas dos o tres cucharaditas de té en el vaso, y aun así el paquete da para menos de 28 días. Como mucho podrás disfrutar de ese té unas dos semanas y luego tendrás que comprar otro paquete para continuar con la cura. 

Digo cura porque lo que prometen ambas empresas es que en 28 días te encontrarás en magnífica forma y que la sensación de hinchazón y malestar en el estómago e intestinos desaparecerán. 

Yo aquí tampoco puedo daros mi opinión de si funciona o no porque nunca he seguido ese ritual de tomarme una taza de te por las mañanas durante 28 días seguidos, y es que es porque no soy realmente muy fan del té, y tras beberlo mucho se me acabaron quitando las ganas de beber más. 

Lo bueno que tiene Fittea, es que en la oficina teníamos una cocina en la podíamos meter nuestra comida obviamente, pero en la que también podíamos prepararnos todos los tés que quisiéramos porque las estanterías estaban llenas de paquetes de té Fittea. 

Esto era más que nada para que nosotros pudiéramos probar todos los tipos de té [que ya explicaré y comentaré en otra entrada] y así poder dar después nuestra opinión a los clientes e influencers. 

Y ahora supongo que entenderéis por qué acabé tan agotada de tomar este té, porque tenía tanto y gratis que al final me cansé. 

También, en mi primer día de trabajo, me regalaron un paquete de té detox 28 días y un termos de cristal muy mono. El té detox que me dieron fue el original y el número uno de la empresa, el té top, con sabor un poco a limón. 

Al principio me parecía bastante bueno, pero ahora tengo unos cuantos paquetes en casa y ni los he tocado desde que me los dieron porque ya no me gusta tanto como antes. 

En fin, que eso, que en la empresa la cocina estaba repleta de tés Fittea. 

Respecto a lo de que ambas empresas tengan el mismo nombre y casi el mismo logo, y obviamente vendan el mismo producto, al parecer es algo casual. 

Técnicamente, Fittea alemana dice que no es un plagio, pero FitTea estadounidense ha demandado a Fittea alemana por plagio tanto de nombre como de productos. 

Una cosa que me cabrea un poco es que cuando intentas buscar cuándo se formó la empresa, no consigues encontrar en qué año, y mi teoría es porque se creó casi al mismo tiempo que FitTea estadounidense porque es un plagio al 100 por cien... 

Pero eso no es más que una teoría mia y de mis compañeros de trabajo. 

La putada para Fittea alemana es que si quieren expandir el mercado a america del norte necesitan cambiar el nombre sí o sí, así que ahora están trabajando muy duro para cambiar el nombre de Fittea a Fitvia. A ver qué tal les irá.

Si no os habéis fijado muy bien el nombre de ambas empresas Fittea significa Fit de estar en forma y tea de té en inglés. Y ambas cosas forman Fittea, que quiere decri algo así como té para estar en forma o para mantenerte en buena forma. 

La verdad que me parece algo bastante original y suena bien, pero sólo si eres anglosajón o germánico, porque si tu lengua procede del latín como el español, el francés o el italiano, seguramente la primera vez que veas el nombre lo pronunciaréis Fittea y no Fitti (tea se pronuncia ti). 

Aunque a decir  verdad yo la primera vez que vi el anuncio lo pronuncié bien desde el principio e incluso me di cuenta de cómo se había formado el nombre, pero a lo mejor eso se deba a que hablo varios idiomas y eso me ayudó a acertar con el nombre. Quién sabe, pero lo importante es que lo dije bien. 

Y bueno, hablando ahora un poco de en qué consistía mi trabajo en Fittea, son dos. 

Primero estuve trabajando en el departamento de Servicio al Cliente, aunque en realidad primeramente había aplicado para el puesto en marketing. Pero el entrevistador al ver que en mi curriculum había trabajado anteriormente en CRM, me propuso si quería trabajar en el CRM. La verdad que le dije que sí más que nada porque estaba cansada de seguir buscando prácticas y me parecía bien el trabajo y la remuneración que ofrecían. 

El CRM o Customer Relationship Management o más conocido en España como Servicio al cliente, consiste en responder a los correos electrónicos y llamadas de los clientes para resolver sus dudas y sus problemas. 

No sólo respondía a los correos electrónicos, sino que también me hacía cargo de la página de facebook y la cuenta de instagram de la empresa, porque había gente que comentaban en las fotos o que nos enviaban mensajes privados para resolver dudas y problemas. 

Era un trabajo bastante aburrido y repetitivo. Me cansé bastante rápido, y después de una semana de empezar el trabajo ya estaba deseando volver a Madrid. 

Pero por suerte, mi Country Manager de Francia, porque yo trabajaba en el mercado francés, vio lo poco motivada que estaba y decidió hablar con el CEO para pedirle si me podían cambiar a otro departamento. 

Yo no tuve nada que ver, ni siquiera pedí ese cambio, fue cosa de mi manager y la verdad que se lo agradezco un montón porque hizo que mi trabajo fuese más interesante y me dio la motivación que necesitaba. 

Decidieron cambiarme al departamento de Marketing Online porque durante la entrevista me preguntaron acerca de mis redes sociales y de cómo las llevaba y les comenté que era una persona activa en Instagram, pero que no había borrado mi cuenta de Twitter por tener demasiados followers y que mi cuenta de Facebook era más bien personal. 

Quisieron saber más acerca de mi Instagram y vieron que no estaba mal y que sabía manejarla bastante bien, así que me propusieron el cambio y yo acepté sin vacilación. 

En este departamento mi trabajo consistía en contactar con pequeños influencers de las redes sociales como Instagram, Snapchat, blogs y Youtube, con más de 10 mil followers tanto en Instagram como Snapchat y más de 100 mil abonados en Youtube. 

Obviamente lo que buscábamos eran perfiles aficionados al fitness y a la buena alimentación, así que no podíamos contactar con cualquiera sólo basándonos en el número de followers.

Así que todos los días me pasaba en Instagram y Youtube en busca de nuevos representantes de la marca. 

Me resultaba entretenido porque podía ver vídeos de fitness o de cocina y así de paso aprendía un poco cómo cuidar mejor de mi misma.

Pasado un tiempo, pusieron mi correo electrónico en la página de Instagram de la empresa para que los interesados en tener una colaboración con nosotros me contactaran. 

Además de los mensajes de influencers, también recibía mensajes de gente quejándose o pidiendo ayuda para informarse sobre los productos, pero yo no tenía que responder a esos mensajes así que normalmente o se los pasaba directamente a las chicas del CRM o bien respondía a los mensajes diciéndoles que contactarán con el CRM y les daba el correo de alguna de las chicas. 

Mi trabajo se concentraba única y exclusivamente al Marketing Online.

Con el paso del tiempo, tenía tantísimos correos electrónicos que a veces no conseguía responder a todos durante el día y al día siguiente se me acumulaban. Pero tampoco me quejo mucho de eso, no es algo que me incomodara realmente mucho, así que me lo tomaba con calma. 

Después, a partir de mi cuarto mes, empecé a realizar contratos con los Influencers que funcionaban bien. 

Os explico cómo va esto. 

Primero contacto con un Influencer que encaja con nuestro perfil o un Influencer contacta conmigo para pedir una colaboración con la marca. 

Después yo les ofrezco un intercambio que consistía en enviarles productos de la empresa a cambio de que ellos postearan una fotografía usando los productos y dando sus opiniones en la descripción de la foto. Además, les daba un código promocional personalizado con un 15 por ciento de descuento para que sus followers se beneficiaran de ello. 

Cuando funcionaban era porque después de publicar su foto, tras una semana más o menos, su código promocional había sido utilizado más de 5 veces; eso quiere decir que 5 personas habían comprando en la página web utilizando ese código. 

En el caso de tener más de 5 usos de su código, les ofrecía un contrato de 3 meses en el cual decía que cada 15 días les enviaría un paquete con los productos que ellos pidieran, a cambio de postear 4 fotografías o vídeos al mes. 

Pero nunca eran remunerados. La remuneración era para los Influencers más grandes, con más de 100 mil followers. 

Así que bueno, después de todo era entretenido. Y además este tipo de trabajo, el Marketing Online, se está haciendo cada vez más viral y cada vez las empresas apuestan más por el marketing en las redes sociales. Eso quiere decir que gracias a estas prácticas, me serás bastante fácil encontrar un trabajo en el futuro. 

No puedo estar más contenta de esta magnífica oportunidad que me concedió Fittea, incluso aunque no fuese muy fan de sus tés [he de admitir que hay 4 tés que me encantan y que en cambio sí que tomo habitualmente].

En fin, eso es todo por hoy y en mis próximas entradas os hablaré más sobre los productos Fittea, y más concretamente sobre mi experiencia viviendo en la preciosa ciudad de Wiesbaden. 

Y también de los viajes que me pegué durante mis días libres :3 

Hasta la próxima!

PS: tengo algunas fotos del interior del restaurante y la decoración en el móvil, y si no recuerdo mal creo que también hice alguna foto de la comida, así que en cuanto encuentré un ratillo libre, subiré las fotos a esta entrada y también añadiré algunas cosillas más. 


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