Segundo día en Roma (parte II)

Publicado por flag-mx Nuri Mercury — hace 8 años

Blog: Estudiar en Francia
Etiquetas: flag-it Blog Erasmus Roma, Roma, Italia

En el artículo anterior les hablé sobre la primera parte de nuestro día dos en Roma. A continuación, les platicaré sobre lo que hicimos después de haber visitado el Vaticano, la Plaza y la Basílica de San Pedro. Porque claro, nuestro recorrido no podía terminar ahí ;) ¡Seguimos!

Final del paseo: una (pequeña) caminata… ¡por un gelato!

La plaza de San Pedro... ¡de noche!

Pues cuando salimos (¡al fin!) de la Basílica de San Pedro… ¡ya había obscurecido! :O Iban a ser apenas las 6:00 p.m. pero, como era invierno, el sol se acostó temprano. Así que al salir del lugar, pudimos disfrutar de una vista diferente de la Plaza de San Pedro: bajo la luz de la luna (bueno, no, en realidad creo que a esa hora aún no había salido la luna, pero sí que la pudimos ver bajo la luz de los reflectores nocturnos :P).

Bajo esa perspectiva, tanto la fachada de la Basílica como la Plaza en sí misma (¡y sus bellas fuentes!) se veían hermosas. No es que de día no lo sean, pero personalmente me gustó más cuando las vi de noche. Creo que por su iluminación resaltan más los detalles y relieves.

segundo-dia-roma-parte-ii-7412c07e8443d6La Basílica de San Pedro, con la iluminación nocturna. Me gustó mucho más de noche que de día, me parece que resalta más su belleza bajo esa luz, contrasta su iluminación con el cielo obscuro

Pues ese sería nuestro último día en Roma y, de hecho, sería el fin de nuestro tour navideño por Europa. Desde que llegamos a Italia, yo estaba insistiendo (o como dice mi mamá, “chinga y jode” jajaja :p) en que quería mi gelato :D

Así que, por ser nuestro último día en la tierra de las pastas, las pizzas y los gelatos, no podía permitir que nos fuéramos sin cumplir ese capricho (porque si no, después… ¡¿cuándo!?). Y debo confesar que ya tenía lo todo preparado mouahaha

Había checado en mi celular la dirección de la heladería a la quería que fuéramos. Se llama Grom y tiene varias sucursales no solo en toda Roma, sino también en otras ciudades de Italia. Sin embargo, no quedaba luego, luego ahí al lado de la Plaza de San Pedro, sino que tuvimos que caminar.

Mi mamá se quejó de que la hice caminar mucho, pero en realidad, yo solo me preocupé por ayudarla a mantenerse en buena salud gracias a una buena caminata hasta la heladería a la cual quería ir… (Bueno, no tal vez sólo era que yo quería mi gelato jajaja ay, bueno, de todos modos ni caminamos tanto, mamá :p <3 ).

Otros monumentos romanos: Castel Sant’ Angelo y el Palazzo di Giustizia

Pero bueno, para que juzguen por ustedes mismos si la hice caminar mucho o no, ahora les platicaré sobre esa caminata ^^ Como vi en el mapa que aún había algunos (bueno, varios…) grandes edificios por ver en Roma, pues decidí que ese recorrido a pie hacia la heladería, sirviera también para ver una parte de la ciudad que aún no habíamos explorado.

segundo-dia-roma-parte-ii-ec7daf06de69d4Una de las fuentes de la Plaza de San Pedro (pueden comparar la ilmuniación de día con la foto que publiqué en mi artículo anterior)... ¡esa iluminación me cautivó!

Saliendo de la Basílica de San Pedro, caminamos sobre la Via dei Corridori Borgo S. Angelo. Llegamos hasta donde se veía un puente (el famoso puente Vittorio Emanuele II). Justo al lado de ahí, al final de la Vie dei Corridori, se encuentra el Castel Sant’ Angelo. Aunque no pudimos entrar a este monumento, supe que en realidad (y contrariamente a lo que uno podría pensar, por su nombre), no es un castillo. Es un mausoleo que el emperador Adriano mandó a construir para él y para su familia.

Enfrente del Castel Sant’ Angelo, hay un puente que se llama justamente Ponte Sant’ Angelo. No lo atravesamos porque quería que siguiéramos caminando de ese lado del río para poder observar otro edificio que quedaba un poco más adelante.

Sin embargo, sí nos detuvimos un momento a sacar fotos desde ahí y a observar el paisaje nocturno. Recuerdo que me gustaron mucho las esculturas que decoraban el puente Sant’ Angelo. Por cierto, ese día que estuvimos ahí, estaban haciendo trabajos de reparación: había mallas y materiales de construcción, así que no se podía circular libremente por él.

Seguimos nuestro camino sobre el Lungotevere Castello para llegar hasta el Palazzio di Giustizia… aunque ahora que lo pienso, no llegamos inmediatamente ahí… y es que a lo largo de ese muelle había unos puestos de libros, revistas, posters, recuerdos y demás. Mi mamá se quiso detener en varios de ellos a comprar postales y no me acuerdo qué más. Yo ya estaba que quería irme, estaba algo impaciente porque quería seguir caminando para llegar hasta la heladería :D

Cuando el calvario de compras terminó (bueno, creo que en realidad tuve que jalar a mi mamá… y no, en realidad no fue tan malo ese momento :P ), nos dirigimos al fin al Palacio de Justicia… yo tenía muchas expectativas respecto a este edificio porque en el mapa se veía muy bonito.segundo-dia-roma-parte-ii-dffd1e0147e797Un dragoncito enfermo de la pancita, ¡pobrecito! :P (Lo vimos cuando íbamos sobre la Via dei Corridori Borgo

Pero cuando llegamos ahí (¡al fin!)… ¡oh, sorpresa! Desafortunadamente no pudimos apreciar su belleza porque no estaba bien iluminado :( Sólo medio pudimos ver algo de los detalles de su fachada, pero no mucho :/ Eso me decepcionó, me parece una lástima que un edificio así de majestuoso no resalte como debería. Creo que los encargados de ese lugar, deben ser unos tacaños que no quieren gastar en focos :p

Descubriendo un lugar por accidente: la Piazza Navona

Bueno, pues no nos quedamos mucho tiempo ahí. Cruzamos el “Ponte Umberto I”. Seguimos caminando y, el plan era que llegáramos hasta el área del Palazzo Montecitorio… pero quién sabe qué hice que cuando nos dimos cuenta nos encontramos en otra plaza diferente jajaja (ya saben, yo y mi súper sentido de la orientación… ¡todo iba bien, pero algo tenía que pasar! :p).

Aunque ese no era el lugar al que quería llegar, finalmente resultó mejor ^^ Y eso, por dos razones. La primera, porque la plaza a la que llegamos era un lugar muy bonito. Se llama Piazza Navona. Cuando me fijé en el mapa, me di cuenta de que era una plaza aún más grande que la otra a la quería ir. ¿Y la segunda razón? Pues que cuando ya estaba pensando en que no me comería un helado de la tienda que YO quería… ¡encontramos una sucursal justo ahí al lado! :D :D :D ¡Felicidad mil! <3

Así que en cuanto vi la tienda, entré ahí para pedir (¡al fin, después de tanta espera!) mi famoso gelato :D (Sí, sí, puse un montón de caritas felices, pero es que ya se imaginarán que así de contenta estaba… ¡y aún al recordar ese momento, me da tanta alegría! Todo lo que un helado puede hacer en Nuri :p).

Aunque era invierno y que hacía más bien frío, pues yo había a Italia con ganas de helado y me quité esas ganas ^^ Pedimos un helado mediano. Yo lo pedí de yogurt natural (¡mi sabor preferido!) y de chocolate. Mi mamá, en cambio, pidió uno de… ya no me acuerdo .-. Creo que de mango y vainilla… no sabo .-.

segundo-dia-roma-parte-ii-258ad244f2c264Vista desde el puente Sant' Angelo. El otro puente que se ve enfrente, es el Ponte Vittorio Emanuele II

A propósito, tuvimos la suerte de que hubiera unas sillas para que pudiéramos comernos nuestro helado ahí dentro de la heladería. Y es que con la temperatura que hacía afuera, creo que de haber salido, nos habríamos convertido en paletas (ahhh, pero eso sí, yo estaba con que quería mi helado :p).

Como nos habíamos alejado del camino previsto, y que ya no sabía dónde podíamos tomar el bus de regreso a casa, le preguntamos a uno de los encargados de la tienda sobre cómo ir a la estación Termini. Muy amablemente nos dijo que había un bus que nos llevaba hasta ahí y que pasaba muy cerca de la Plaza Navona.

Cuando al fin nos acabamos nuestro helado, salimos a dar una vuelta en plaza Navona. Eran casi las 8:00 p.m. y había aún muchas personas en la zona. Había varios vendedores de castañas y de recuerdos (incluso había un chico que vendía pinturas que él mismo hacía), así como muchos turistas y locales… ¡El ambiente era muy animado!

Mi mamá y yo nos sentamos un rato en una de las bancas del lugar, para disfrutar de esa atmósfera, así como de nuestra última noche en Roma. Nos acercamos a ver las pinturas que un chico vendía. Tenía cuadros muy bonitos, eran de las calles y rincones de Roma. Lástima que no pudiéramos comprar uno, ¡porque no hubiera cabido en nuestra maleta!

En la Piazza Navona hay unas fuentes muy bonitas. Tres en total: una central y otras dos laterales. Creo que fue una muy buena forma de terminar nuestro día en Roma. Y pienso que lo que hizo aún más especial ese momento, fue que no lo teníamos planeado. Llegamos hasta ese lugar sin darnos cuenta. Además, pudimos visitar otro de los puntos importantes de la ciudad :)

segundo-dia-roma-parte-ii-49f6e3638ade66Si no me equivoco, esta es la fuente principal de la Piazza Navona

De regreso a casa…

Después de eso, tomamos nuestro bus. No tardó mucho y de hecho la ruta nos convino mucho más que si hubiéramos ido en metro hasta la estación Termini. Y es que el autobús nos dejó en el paradero común donde salen también muchas otras líneas. Entre ellas, la que nos dejaba justo enfrente de casa. En lugar de caminar un montón hasta el dichoso “trenino”, sólo tuvimos que caminar unos cuantos metros para cambiar de bus ^^

Por cierto, recuerdo que en el bus que nos subimos, había un señor raro :s No sé si estaba algo borracho, pero parecía que sólo estaba buscando a quién molestar. Nosotras íbamos atentas de lo que hacía (dicen que “perro que ladra, no muerde”, pero siempre es mejor tomar precauciones). Para colmo, se bajó en la misma parada que la nuestra >.<

Pero afortunadamente, él tomó otra dirección. Así que pudimos regresar tranquilamente a casa, para descansar. Bueno… antes tuvimos que arreglar nuestras maletas porque al día siguiente tomaríamos el avión de regreso a Lyon. Así que nos dormimos algo tarde :P Pero bueno, nos quedamos muy contentas de todo lo que habíamos hecho y visto ese día :)

Conclusión

Pues ese fue nuestro segundo y último día en Roma. Nos faltaron muchos lugares por conocer. De hecho, cuando íbamos en el bus de regreso a casa, pasamos por la Trinità dei Monti y por la Piazza della Repubblica. Al verlas me dije: “¿Por qué no venimos aquí? Yo quería ver eso también :( ”

Pero es que dos días no son suficientes para visitar tooodo lo que Roma tiene que ofrecer. Bueno, eso servirá de pretexto para volver ahí ;) Espero que estos dos relatos les hayan sido útiles para darles una idea de lo que pueden hacer durante dos días en la capital italiana.

segundo-dia-roma-parte-ii-c7baba9c89b337Una de las bellas fuentes laterales de la Plaza Navona: cuatro tritones tocando una especie de trompetas. Esta fuente me gustó más que la principal

Nosotras, en resumen, en el segundo día visitamos el Vaticano (su Museo y la Capilla Sixtina), la Plaza y la Basílica de San Pedro, el Castel Sant’ Angelo, el Palazzo di Giustizia y Piazza Navona. Pasamos más tiempo en unos lugares que en otros, pero creo aprovechamos bastante bien nuestro tiempo en Roma.

Después de este viaje, ¡no me quedó más que con ganas de regresar! Aunque al principio me decía que la arquitectura de Roma no me gustaba tanto, que prefería París, debo admitir que la eterna città tiene su encanto y belleza. Además, cuenta con una infinidad de tesoros escondidos (¡basta con que alcen la mirada para que los descubran!). Así que, si visitan Roma, tenga por seguro que no se aburrirán… ¡nosotras no lo hicimos en ningún momento! ^^


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