Lleva tu ruta gastronómica por Europa al siguiente nivel por menor precio

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Siempre que volvía de una de mis escapadas de fin de semana o de un viaje más largo cuando estaba de intercambio, una de las cosas por las que más me preguntaban era la comida: qué platos había probado, con qué postres me había deleitado y si tenía alguna foto de comida digna de Instagram que enseñar.

Y aunque la comida puede ser una de las cosas más destacables de un viaje, también te puede dejar con los bolsillos vacíos. Hay una gran diferencia de precio en los restaurantes según a qué país de Europa viajes. En los países de los Balcanes, Europa del Este y del Mediterráneo, hay muchísimos más restaurantes baratos comparado con los del centro y el norte de Europa. En estos países, los platos locales pueden ser más caros, pero en todas partes encontrarás puestos de kebab y una gran variedad de sitios de comida para llevar donde venden sándwiches, hamburguesas y pizza por entre 2 y 5 euros. También hay varias panaderías con productos locales por apenas 75 céntimos.

Sin embargo, probar todos los platos de los que supuestamente son los mejores restaurantes que has visto en páginas de viajes o de gastronomía no es fácil cuando tienes un presupuesto de estudiante. Y aunque he estado en muchos países y no he probado X o Y plato, nunca me ha dado la impresión de que me estuviese perdiendo nada.

Así que ¿cuál es el truco para comer bien sin perderse ninguno de los platos imprescindibles que probar?

En mi caso, algunos de los mejores recuerdos que tengo relacionados con comida son picnics en zonas con vistas a la ciudad o cocinar en el Airbnb con ingredientes frescos que habíamos comprado en el mercado.

Para cenar la experiencia era incluso mejor, ya que mis amigos y yo cenábamos observando cómo monumentos célebres o aguas cristalinas cambiaban de azul a naranja y luego a rosa a medida que se ponía el sol. Los recuerdos comiendo algo en el Airbnb también eclipsan muchas de mis experiencias comiendo en restaurantes. Como cocinábamos juntos, poníamos música, bailábamos un rato y nos sentíamos como si de verdad viviésemos en la ciudad que habíamos ido a visitar unos días.

Más concretamente, los sitios donde tuvimos esta experiencia culinaria fueron París y Croacia.

El río Sena: París, Francia

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Cuando estuvimos en París, fuimos varias veces a cenar junto al Sena. Por la orilla encontrarás numerosas parejas o grupos con un mantel cubierto de todo un surtido de hummus, pastas, patatas fritas y, como no podía ser de otro modo en Francia, una baguette (o dos) y una botella de vino con sus correspondientes copas.

Junto al río encontrarás también mesas con parasoles que no forman parte de ningún restaurante, sino que son para que los habitantes y los turistas puedan disfrutar de su comida y del ambiente de París.

Creo que nuestra mejor comida junto al Sena fue durante el festival FNAC, una serie de conciertos al aire libre que se celebraban frente al ayuntamiento en el mes de julio. Sentados junto al río vimos como abrían botellas de champán para una boda, así como cruceros de cenas de etiqueta pasar al son de música indie y de los vítores de los asistentes del festival de fondo. Puede que lo mejor de todo fuera mirar sobre todos los puentes en dirección a la joya de la ciudad: la torre Eiffel.

Dónde encontrar comida

  • Coge el transporte público hasta la parada de Châtelet una zona de París en la que hay muchísimas panaderías, puestos de kebabs donde también venden crepes, un mercadillo al aire libre y algunos supermercados.
  • Aquí encontrarás los ingredientes perfectos para tu picnic francés, como crepes salados rellenos de jamón y queso o crepes dulces bien cargados de Nutella. Echa también un vistazo a las panaderías donde venden quiches y pastas recién hechas listas para disfrutar a la orilla del río más romántico del mundo.

Los jardines de Luxemburgo: París, Francia

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Los jardines de Luxemburgo son, probablemente, unos de los más bonitos que he visto en Europa. Incluso el gigante de la literatura estadounidense, Ernest Hemingway, parece estar de acuerdo, ya que solía dar paseos por aquí mientras escribía sus novelas. Tanto si vienes en busca de inspiración como si lo haces para disfrutar de los arbustos podados a la perfección, las fuentes y las flores, asegúrate de venir al menos un día a comer aquí. Verás que hay sillas verdes que puedes mover rodeando la fuente más grande del parque, justo fuera del palacio de Luxemburgo. Este es el sitio perfecto para admirar los árboles al estilo de Alicia en el País de las Maravillas mientras untas un poco de brie en tu baguette francesa.

Dónde encontrar comida

  • Cerca de los jardines de Luxemburgo (a unos 15 minutos a pie) está la calle Mouffetard. Si bajas por esta empinada calle, te encontrarás con varias opciones de charcuterías, fruterías, creperías... y la lista continúa. Elige lo que más te guste y vuelve a los jardines. (Advertencia: tendrás que hacer acopio de todas tus fuerzas para no comértelo todo de camino).

Cocinando en casa: Zagreb, Croacia

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Sabrás que has llegado al mercado de Dolac (abierto todos los días de 6:30 a. m. a 3 p. m. ) cuando veas un conjunto de parasoles rojos y de grandes mesas de madera cubiertas de enormes uvas verdes, grandes sandías y toda la fruta que te puedas imaginar. El mercado tiene también una zona interior donde encontrarás carnes y quesos. Si vas al mercado cuando estén a punto de cerrar, puede que alguno de los vendedores te deje el queso más barato para ultimar las ventas del día.

Tras un largo día recorriendo la ciudad, vuelve pronto a tu Airbnb o apartamento y prepara un salteado rápido con las verduras, el queso y la carne que hayas comprado en el mercado.

Dónde encontrar comida

  • El mercado de Dolac se encuentra cerca de Trg Bana Jelačića, entre la parte alta y la parte baja de la ciudad.

La Riva: Split, Croacia

La Riva es el paseo marítimo principal de Split, Croacia, donde se encuentran además muchísimos restaurantes con vistas al mar, varios locales de fiesta y el palacio histórico que data de época romana. Por la noche, nos dirigíamos a la costa y nos sentábamos a orillas del Adriático, viendo cómo navegaban los barcos y admirando el titilar de las luces reflejadas en las olas.

Dónde encontrar comida

  • Aunque los restaurantes turísticos suelen tener precios más elevados, encontrarás pastas, wraps y sándwiches a buen precio en las panaderías Bobis, que están ubicadas por todo el casco antiguo de la ciudad. Un wrap grande te puede costar entre 2 y 3 euros y es una comida rica y que te dejará lleno.

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