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Isla Goli


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Una parte cruel de la historia humana

Traducido por flag- Belén Urrea Carbonell — hace 5 años

Texto original de flag- Martha S

Tanto si soléis ir de vacaciones a Croacia como si estáis familiarizados con la historia de ambas guerras mundiales en Europa, puede que hayáis oído hablar de una famosa isla llamada Goli. Cuando era pequeña, solía ir todos los veranos a Croacia con mis padres y siempre que íbamos de camino a Jadranska Magistrala (una pequeña autovía que va junto al mar y que permite disfrutar de las increíbles vistas a las islas de alrededor) me quedaba asombrada por el grupo de islas que había. Visité alguna de ellas y todas, excepto una, estaban cubiertas por una frondosa vegetación. Esta última estaba cubierta de rocas y más rocas.

Una parte cruel de la historia humana

Desde que vi esa isla por primera vez, quería ir y verla con mis propios ojos. Pero, no fue posible (además, estaba terminantemente prohibido) visitarla por aquel entonces. Creo que la razón de que no se pudiera ir era porque estaban intentando limpiarla. Y no me refiero a quitar la basura sino a borrar lo que se había hecho allí. Hace unos años, la isla Goli se abrió al público y la convirtieron en un museo. Como este año estuve de vacaciones en la isla Krk, decidí aprovechar esa oportunidad y visitar la isla Goli.

Como ya he dicho antes, la isla Goli, que significa "isla desnuda", recibe ese nombre porque no hay casi nada de vegetación, solo rocas. Este lugar se hizo famoso por ser una prisión política durante las dos guerras mundiales.

Cómo llegar

Es una isla, así que solo se puede llegar en barco. Pero, hay varios tipos de barcos entre los que podéis elegir. Cualquier opción que escojáis os permitirá contemplar las islas desérticas de alrededor. Es posible que en algunas de ellas solo veáis una oveja o dos. Empecemos con la opción más común: una lancha para pasajeros. En los últimos años, las lanchas han ido ganando popularidad, sobre todo desde que la isla Krk se ha convertido en un conocido destino turístico. Las podréis encontrar en el puerto Marina Baska y la mayoría de ellas cuestan veinte euros ida y vuelta, donde también se incluye el tiempo de espera y una breve parada en una recóndita y desértica isla.

Una parte cruel de la historia humana

Normalmente, suelen salir cuando hay, al menos, tres personas a bordo y no tienen un horario fijo. El viaje es divertido, pero si os mareáis en los barcos, no os aconsejo que os montéis porque la lancha es pequeña y se mueve muchísimo de un lado a otro. Si elegís esta opción, el conductor de la lancha no os contará absolutamente nada de la historia del lugar, así que, si queréis conocer mejor la isla, la segunda opción es la idónea para vosotros.

La segunda opción para ir a la isla Goli es en un crucero para pasajeros. Suele salir una vez al día desde el muelle principal de Marina Baska y hay varios barcos entre los que podréis elegir. La ruta suele ser la misma, lo que cambia es el precio. Lo que podéis hacer para elegir la mejor opción es ir al puerto antes de subiros al barco y preguntar a los diferentes proveedores sobre los precios y los extras que incluyen. Algunos de ellos os ofrecerán un descuento familiar, otros os bajarán el precio por haber reservado con antelación, etc. Lo que se suele hacer es pagar el diez por ciento del precio total por adelantado para reservar vuestra plaza en el barco y pagar el resto el día del viaje.

El precio medio por persona es de treinta euros para el día completo, que suele ser de unas ocho horas. Pero eso no quiere decir que paséis ocho horas en la isla Goli, ya que el viaje también incluye la parada para comer y para bañarse en la paradisíaca isla Rab. La comida ya va incluida en el precio. Después de comer, continuaréis el viaje hacia la isla Goli. Yo hice el crucero en el barco Zdrava Marija; en su página web podréis ver fotos recientes de sus viajes.

La tercera opción es ir en vuestro propio barco. Sé que muchos de vosotros no tendréis un yate propio (todavía), pero puede que alguno sí que tenga licencia para llevar un barco. Si la tenéis, podéis alquilar un barco. Creo que esta opción es la mejor porque podéis decidir el tiempo que queréis pasar en la isla y no tenéis que preocuparos de la hora de vuelta. El precio medio diario por alquilar un barco en Baska es de cien euros. Si vais con amigos, cada uno se puede pagar su parte y así el precio por persona sería mucho más económico. Si vais solos, alquilar un barco no es una opción muy asequible.

Con cualquiera de las opciones que elijáis, os aseguro que pasaréis un día increíble y lleno de sorpresas en la isla Goli.

Un poco de historia

En este apartado, no voy a contaros hechos históricos aburridos sino que voy a resumir brevemente lo que la gente solía hacer en esa isla porque creo que es importante para entender este post y el lugar en sí.

Como ya sabréis, esta isla fue una prisión para políticos. Se trataba muy mal a los prisioneros e incluso los torturaban. Cuando llegaba un nuevo prisionero a la isla, los otros tenían que pegarle. La mayoría de ellos no sobrevivieron. Si los demás prisioneros (todo esto según los guardias que lo presenciaron y que seguramente se burlaban) no golpeaban a los recién llegados, después se tenían que pegar a sí mismos. ¿Cómo de enfermo hay que estar para hacer algo tan cruel?

Además de eso, los prisioneros tenían que construir edificios de piedra y trabajar en fábricas. Tampoco dejaban que nadie visitara el lugar. Imaginaos esa situación. Aunque fueran personas fuertes, no hay manera de que pudieran sobrevivir a todo eso sin que sufrieran ningún daño.

Cuando los prisioneros eran liberados, casi ninguno contaba (puede que no pudieran) lo que de verdad pasaba en esa isla.

Qué hacer en la isla Goli

Cuando estéis llegando a la isla, veréis muchos edificios hechos de piedra. Todos ellos fueron construidos por los prisioneros en condiciones meteorológicas muy adversas: tanto bajo el abrasador sol de verano como en el frío glacial de invierno.

Se dice que cuando se decidió que la isla ya no sería nunca más una prisión, los responsables del lugar escondieron las horribles cosas que se habían hecho allí, por eso algunos edificios del lado más alejado de la isla estaban en ruinas. Pero no pudieron ni esconderlo ni destruirlo todo, ya que la mayoría de edificios estaban todavía intactos y en muy buenas condiciones.

Una parte cruel de la historia humana

Cuando lleguéis a la isla, os llevarán a ver un pequeño documental sobre la historia de Goli. No es obligatorio ir, además, hay que pagar un euro por verlo, pero merece mucho la pena. El documental está hecho con vídeos reales que algunos de los guardias hicieron mientras torturaban a los prisioneros. Yo tuve que cerrar los ojos varias veces porque algunas escenas eran demasiado explícitas, pero fue un vídeo muy instructivo. El narrador contaba muchas cosas sobre cómo era la isla en esos tiempos y sobre el papel que jugaba como prisión política.

Ese cine donde vimos el documental está en un edificio que se usaba como "teatro" y era donde le lavaban el cerebro a los prisioneros con campañas políticas. Allí también hay una pequeña exposición donde podréis ver algunos de los objetos de los prisioneros, documentos e incluso una de las camas donde dormían. Bueno, en realidad, no creo que se le pueda llamar "cama", ya que eran tablas de madera. Triste pero cierto.

Cuando ya hayáis visto el documental y la exposición, podréis hablar con el hombre que explica todo eso. Estará encantado de responder vuestras preguntas, ya que conoce con pelos y señales toda la horrible historia de la isla.

Después, comenzará la visita auténtica. Podéis empezar por el edificio que está justo a la derecha del cine. Ese edificio era una especie de residencia y ellos lo llamaban "hotel", ya que estaba destinado a los invitados "importantes" que llegaban a la isla en aquella época, aunque en realidad solo tenía unas literas y unos cuantos baños. Por desgracia, no queda ningún mueble (me hubiera gustado ver cómo eran), pero cuando entréis a ese edificio, sentiréis como si estuvierais en el pasado.

Una parte cruel de la historia humana

Una parte cruel de la historia humana

Después, podréis volver al puerto para vivir una experiencia real. Si vais al muelle donde habéis llegado con el barco, veréis una carretera que sube hacia la montaña y que luego se desvía hacia la izquierda. Ahí es donde tenéis que ir.

Una parte cruel de la historia humana

Pasaréis por el edificio que era conocido como el puesto de control y, después, llegaréis a las fábricas abandonadas. Como ya he dicho antes, los prisioneros también tenían que trabajar en las fábricas (solían trabajar con madera y piedra) y la mayor parte de su trabajo se vendía a Sudamérica, ya que en aquella época era de gran valor.

Una parte cruel de la historia humana

Echad un vistazo al interior de la fábrica, os sorprenderá lo grande que es. Pero lo malo es que ya no queda nada dentro. Yo solo vi algunos nidos de pájaros, pero a ningún pájaro. Cuando salgáis fuera, tratad de poned el oído uno o dos minutos. Veréis el silencio que hay. Durante mi visita, no escuché ni a un solo pájaro.

Una parte cruel de la historia humana

Una parte cruel de la historia humana

En cuanto continuéis con vuestra subida a la montaña, llegaréis a la cima y desde allí, tendréis una vista increíble de toda la isla.

También hay un tren turístico que os llevará por toda la isla. Cuesta dos euros por persona y podréis ver algunas partes más escondidas a las que no se puede llegar a pie. Lo malo es que tienen que haber, al menos, diez personas para que salga. Cuando yo fui, nadie más se quería montar, así que me tuve que conformar con ver esa parte de la isla.

Después de que ya hayáis visitado la isla, os podréis dar un baño en el mar, que sorprendentemente está caliente. Si tenéis vuestro equipamiento de buceo, podréis echar un vistazo a las profundidades del mar y ver la vida marina que esconde. Además, enseguida cubre bastante, por lo que no os tendréis que alejar mucho de la orilla para ver algo.

Antes de iros de la isla, podéis ir a la tienda de recuerdos que está justo al lado del muelle donde los barcos atracan. La tienda es pequeña y no tiene demasiadas cosas, pero quién sabe, a lo mejor encontráis algo que os guste. También os podéis echar una foto como si fuerais prisioneros, os ponéis la ropa típica de prisión y os metéis entre rejas. La idea está guay, pero hay que pagar cinco euros por la foto. Ya es cosa vuestra decidir si merece la pena o no. A mí me parece un auténtico timo.

Posdata 1: hay cabras montesas en la isla, así que no os asustéis (como hice yo) si cuando visitéis un edificio abandonado escucháis un ruido detrás vuestro. No es un fantasma del pasado, es una cabra que tiene curiosidad por conocer a los turistas.

Posdata 2: sería muy interesante pasar la noche en la isla, eso sí, tiene que dar mucho miedo. Pero si tenéis un barco propio (o si alquiláis uno) sí que podéis hacerlo, ya que nadie controla quien entra y sale de la isla. Si os atrevéis a pasar la noche allí, por favor, no dudéis en contarme qué tal es la experiencia, porque yo no soy lo suficientemente valiente como para hacerlo.

No olvidéis...

llevaros lo siguiente:

  • bastante agua para beber. En la tienda de recuerdos, también venden agua, pero cuando yo fui, ya no les quedaba nada.
  • Crema solar y un sombrero. En la isla no hay apenas sombras, así que si vais a visitarla, estas dos cosas son imprescindibles.
  • Algo para comer. Puede que solo hayáis pensado estar un rato, pero os garantizo que en cuanto veáis lo increíble que es el lugar, os querréis quedar más tiempo.
  • Una cámara. Podréis hacer fotos muy chulas a edificios abandonados.

Unas palabras para terminar…

Las horas que pasé en la isla Goli me impresionaron mucho. El litoral de la isla es asombroso, con esas preciosas playas de agua cristalina, pero en cuanto se piensa en todas las cosas horribles que se hicieron en la isla, pierde inmediatamente su encanto. El hombre del cine nos dijo que la gente se suele llevar una piedra de la isla como recuerdo, así que eso hice, para que esa piedra me recordara siempre lo cruel que puede llegar a ser el ser humano.

También creo que el gobierno (o a quien sea que pertenece este lugar) debería controlar más quién va allí. Al fin y al cabo, se puede hacer lo que se quiera y si la cosa continúa así, me temo que se destruirá todo lo que hay en la isla antes de lo que pensamos. Actualmente, ya hay un montón de grafitis en los edificios y me parece una auténtica pena.

Galería de fotos



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