Mi tour por Francia haciendo autoestop, parte 8

Martes 16 de agosto de 2016- Día 15

Esa mañana me tocaba ir a Toulouse pero decidí aplazarlo un día. En ese tiempo Peter durmió y yo me puse a escribir en el blog, que siempre voy con una semana de retraso como poco. a las 19:00 nos fuimos todos a la ciudad y nos cruzamos con Alice, de la promoción del año pasado, que iba con unos amigos. Nos contó cómo fue su año en Roma con una sonrisa de oreja a oreja y con los ojos que le hacían chiribitas. Es una chica que está en forma y es muy alegre. Nunca habíamos sido muy íntimos en Montpellier pero tengo curiosidad por saber más de ella. En fin, seguimos andando en dirección Peyrou y estuvimos hablando un montón. Llegamos al apartamento y cenamos un buen plato de pasta a la boloñesa y nos dormimos mientras veíamos los Juegos Olímpicos.

Mi tour por Francia haciendo autoestop, parte 8

Miércoles 17 de agosto de 2016- Día 16

Según lo que estaba previsto hoy tenía que ir a Toulouse para ir a ver a mi tía Talou y a mi tío Jean-François. Entre que me levanto, me ducho y desayuno al final salí sobre las 10:00. Peter aún seguía durmiendo. Tardé unos 30-40 minutos en llegar a García-Lorca, este sitio me pareció el mejor para salir de Montpellier en dirección a Toulouse. Salir de Montpellier haciendo autoestop es muy complicado. No siempre se puede salir de esta ciudad haciendo autoestop y, sin duda, en mi joven carrera como autoestopista es el lugar en el que más he tenido que esperar. Un día tuve que esperar en el peaje norte más de 6 horas con mi hermano en la época en la que la gente volvía de vacaciones y claro, todos los coches estaban llenos ya. Y hoy no iba a ser distinto. La rotonda lleva hasta el peaje norteo a una carretera que lleva hasta Toulouse. El problema es que me di cuenta de que 9 de cada 10 coches se iban al norte en lugar de ir a Toulouse. Además el sitio no es el mejor para poder pararse al borde de la carretera. Estuve esperando durante una hora y después me puse a pensar en otra solución mejor. No pensaba volver a coger el tranvía porque me negaba tener que estar media hora ahí metido y volver a pagar. Fue entonces cuando llegó María, una chica alemana que quería ir a Barcelona para continuar desde allí con su viaje hacia Portugal. Decidimos de ir juntos a buscar un lugar mejor para hacer dedo. Pasamos a través de pórticos y de matorrales pero nada. Me pregunté si sería mejor intentar ir al peaje de St-Jean de Védas, desde el que salí en dirección a Narbonne. Al menos es fácil llegar tanto en tranvía como andando. No conecté mucho con la alemana, no era muy simpática. Pero igualmente seguimos ayudándonos mutuamente para salir de aquel lío, siempre es mejor ser solidario. Cinco minutos más tarde llegamos al peaje y David, un bombero de Béziers, que va en dirección a Burdeos se paró a recogernos. ¡Por fin salimos de allí! Me habló de su profesión, me interesaba mucho la verdad. No siempre es fácil y les llaman muchas veces para nada. ¡Y cómo se alegra de ver a su familia cada vez que vuelve a casa! David es muy simpático. Nos dejó en el parking de coches compartidos de Béziers, cómo no. Era la cuarta vez que acababa ahí esta semana. Vuelvo a estar a 500 metros de la casa de Ludivine pero esta vez no tenía tiempo. ¡Muchas gracias David! Normalmente cuando voy solo suelen ser dos minutos lo que tardan en recogerme, pero esta vez con María era más complicado, no sé por qué. Unos 15-20 minutos más tarde se paró un Scénic (va por ti Théo). Una pareja de unos 45 años, Bruno y su mujer Cécile, se paró para recogernos muy amablemente apesar de tener poco espacio. Se pararon un poco antes de llegar a Toulouse, en Villefranche. Talou me había dicho ya que podía ir a recogerme allí. ¡Qué bien! Cécile nos sacó mucha conversación y le ayudé a traducir lo que decía al inglés. Los dos tenían buenas profesiones, son investigadores. Les pregunté mil cosas sobre el tema, la verdad es que era interesante. Dejaron a María en Narbonne porque nos desviaríamos justo después. ¡Mucha suerte María!

Mi tour por Francia haciendo autoestop, parte 8

Mi tour por Francia haciendo autoestop, parte 8

Después continuamos con nuestro camino y llegamos hasta la salida 18. Talou me esperaba ahí y, ¡sorpresa!, con ella venían mis dos adorables primas Juliette y Héloïse. ¡Qué genial! Me alegré muchísimo de volver a verlas y les conté mil cosas por minuto mientras íbamos en el coche. Después llegamos a su casa, a donde estuvimos yendo cada verano durante 3 o 4 años con mi madre Théo y Martin. Qué buenos recuerdos. ¡Hola Jean-François! Nos pusimos a hablar y me prepararon una comida de reyes con tarta de peras, la mejor que he probado nunca. También sirvieron una ensalada que estaba buenísima de acompañamiento y un helado de caramelo de mantequilla salada de postre. Juliette nos contó una anécdota sobre Théo de cuando fue a verles a Los Ángeles. Le ofrecieron un postre: "¿Quieres un helado de vainilla? ¿O de caramelo? ", "Sí sí, un helado de vainilla y después también de caramelo". Típico de Théo. Hablamos de muchísimas cosas, sobre todo de los emigrantes a los que acogen, todos tienen historias impresionantes. Es fascinante.

Después de comer se fueron a hacer unas compras. Así que fui a ducharme y a descansar un poco en la habitación de Thibault. Recibí muchas llamadas y mensajes de Montpellier preguntándome si todo iba bien con la tormenta. ¿Cómo? Me enteré de que justo después de irme de Montpellier se desató una tormenta con lluvias y granizo capaces de hacer descarrilar a un tren o de destrozar las explotaciones vitícolas. Pero no, aquí no había visto nada de eso, de hecho el cielo estaba despejado, qué suerte. Llamé a PP y a Flavia (unos amigos gemelos de Montpellier que vienen desde Toulouse) para saber si podría verlos al día siguiente, cuando los Bellocq se hubieran ido a la boda (en unos días era la boda de mi prima Isaure en Périgord). Solo está Flavia en Toulouse pero me dijo que me acogería con los brazos abiertos, así que me ofreció un techo bajo el que dormir. ¡Qué maja! Ya tenía los planes para mañana. Las chicas llegaron y nos pusimos a jugar, hablar, reír y acabamos viendo los Juegos Olímpicos antes de cenar. Estoy muy a gusto con ellos, ¡son muy amables y muy

simpáticos! Al acabar de cenar vimos un poco más cómo iban los Juegos Olímpicos y nos fuimos a la cama.

Jueves 18 de agosto de 2016- Día 17

Me quedé en la cama hasta un poco más tarde y me levanté a las 10. Cuando me levanté me quedé un rato en el sofá con Talou, Juliette y Héloïse mientras que Jean-François trabajaba con el ordenador. Talou me enseñó lo que era Dobble, un juego de agilidad visual. Cuando me dio el juego no contaba con la adicción que eso conllevaba. Se iban a las 15:00, así que después de comer en Burdeos me dejaron en el centro de la ciudad donde había quedado con Flavia. Todo eso después de haber echado una foto en plan "¡boda mejicana wey! ". Y acto seguido ya estaba en el centro. Muchas gracias por esta acogida tan bonita y un hasta pronto, ¡porque en dos días nos veremos con toda la familia Bellocq al completo! Además Juliette y Héloïse han venido desde muy lejos nada más que para la boda (ha venido de Cayena y de Los Ángeles).

¡Hola Flavia! Me alegré mucho de volver a verla. Subimos al apartamento donde viviría el año que viene. Creo que ese apartamento se lo alquilan sus padres a otros estudiantes hasta que sus hijos tuvieran la edad suficiente para poder disfrutar de él. Conocí a sus compañeros de piso, una marroquí y una inglesa. "Choukran el ayehem al Walidin! " dijo la primera. Julia, la inglesa, habla francés muy bien pero se iba así que no tuve tiempo de hablar con ella. Fui a darme una vuelta por el centro con Flav. La catedral de San Sernin es increíble, sobre todo por fuera. Y después de eso fuimos a la Plaza del Capitolio, ¡al fin puedo verla! Nos quedamos allí un rato mientras esperábamos a Tom, un amigo de Flavia que al parecer es comunista revolucionario y por eso me suplicó que no le sacara el tema de la política. Tomé nota. Llegó y vi lo simpático y amable que era. El pobre trabaja para el McDonalds, no tiene que ser fácil para un comunista. Continuamos con nuestro paseo por la ciudad y pasamos por el barrio anarquista a tomarnos unas 2 o 3 pintas (y obviamente, es donde vive Tom). Subimos primero a su casa y luego bajamos a un bar anarquista. Está muy bien el barrio Arnaud Bernard. Hicimos planes para por la noche: una cena rápida en casa de Flav y después quedar con la prima de Tom y sus amigos en el río Garona y llevar unas cervezas. Una noche tranquila con un plan perfecto. ¡Me gusta mucho Toulouse! La ciudad rosa.

Mon tour d'France en stop, partie 8

Mon tour d'France en stop, partie 8

Mon tour d'France en stop, partie 8

Decidimos volver sobre la una o las dos de la madrugada. Nos despedimos de Tom y fuimos al apartamento de Flav tras no encontrar los rollos de pizza que tanto le apetecían. Al llegar nos vimos unos vídeos, nos echamos unas risas y le mandamos tonterías a PP. "Dejadme en paz joder, ¡DEJADME EN PAZ! ". Nos acabamos durmiendo sobre las 3 muertos de sueño, al menos yo. Es una pena, si hubiéramos estado 30 minutos más despiertos hubiéramos visto a Savoyard Christophe Lemaître ganar la medalla de bronce en los 200 metros. ¡Bien hecho grandullón!


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