Mi llegada a Quebec

Para empezar, una presentación personal. Me llamo Soraya, y me he criado en Bretaña (Francia), más en concreto, en la ciudad de Rennes.

Para aquellos que han hecho el mismo modelo de escolarización que yo, he estado desde la escuela maternal (el parvulario) hasta el colegio en el mismo centro privado. Al llegar al instituto, necesitaba un ambiente más grande. Así pues, he estudiado en el instituto Bréquigny que es el instituto más grande de Bretaña y también un Melting--pot cultural (una amalgama de culturas). Formaba parte de la clase de inglés europeo, por lo que he podido realizar un viaje a Estados Unidos cuando estábamos en último año. Simplemente, me encantó, sobre todo a nuestro paso por Montreal. Estaba realmente llena de un “Melting-pot” cultural, pero a otra escala. Cuando volví a Francia, estaba realmente inspirada para irme a Canadá a realizar mis estudios universitarios.

Incluso si Rennes es una ciudad de estudiantes, con muchos recursos., yo tenía mis miras puestas más lejos, con ganas de expandir mis horizontes. Desde muy pequeñita, tenía el "sueño americano". Mi primera elección, era estudiar en Montreal, sin embargo, durante mis búsquedas me enamoré de la Universidad de Laval. Era la que más se aproximaba a lo que yo buscaba, con un gran campus a la americana, bien equipado, como una ciudad dentro de una ciudad, y, al igual que en mi instituto, con una vida de estudiante muy activa. Así pues, pedí una plaza. No tenía demasiadas esperanzas en realidad, ya que los gastos escolares son muy altos. Pero mi madre me dio ánimos, y dio cada día lo máximo de ella para poder pagar mis estudios. ¡Nunca podré agradecérselo lo suficiente! Pasaron unos meses, y recibí un correo ¡con mi admisión! Sin embargo, con el estrés del bachillerato, hice mi inscripción un poco tarde, pero dentro de los plazos, y envié los trámites administrativos para emigrar a Quebec. Era final de agosto, y estaba en París para registrar mi huella biométrica. Y a principios de septiembre, cogía un avión, sola, en dirección a Quebec, en dirección a mi nueva vida.

Cuando llegué, no pude ir directa a la residencia ya que estaba aún en lista de espera. Con mucha amabilidad, mi tío me alojó en su casa, donde ya había otro estudiante que esperaba como yo. ¡Este último me ayudó a hacer los últimos trámites administrativos como la RAMQ y me ayudó a conocer la universidad, de unos ¡2 km cuadrados!

Mi llegada a Quebec

También pude obtener mi tarjeta de autobús y mi tarjeta de estudiante:

Mi llegada a Quebec

Todo era nuevo, la universidad, la ciudad de Quebec, el quebequés (volveré a esto más adelante) e incluso los centros comerciales. Sin embargo, estaba completamente feliz (y, en realidad, aun lo estoy). Todo el mundo era tan amable y alegre... Vivir en casa de mi tío y su familia estuvo muy bien. Fue todavía una semana después del comienzo de las clases, cuando obtuve mi plaza en la residencia. Vivir en la universidad es realmente general, todo está cerca.

Estoy actualmente en la preparatoria (bachillerato) para iniciar los estudios universitarios, para obtener un diploma de ingeniería mecánica, es el ciclo 0. De hecho, mis cursos están adaptados a lo que debo saber antes de entrar en el primer ciclo de estudios. Algunos de ellos son más fáciles que otros, hay que admitirlo.

Desde que llegué, he buscado un trabajo en el campus, y encontré un empleo en una de las cafeterías de la universidad.

Hablando de descubrimientos, por ejemplo, el paso de peatones es diferentes al que podemos encontrar en Francia, ya que hay que pasar la mano sobre un sensor que desencadena la una cuenta atrás de 20 segundos para cruzar. Además, el espacio dedicado a los peatones para cruzar es cuadrado, lo que nos permite cruzar diagonalmente.

En lo que concierte a supermercados, podemos olvidarnos del Carrefour, Intermarché o Leclerc y hacedle sitio a los Walmart, Métro, Maxi y Provigo. La verdad, me ha entristecido tener que olvidarme de Lidl. Sin embargo, nos encontramos con algunos comercios conocido como Yves roches, Guess, Zara, Starbucks... sin olvidar los restaurantes de comida rápida (los Fast Food) como McDonalds, Dominos Pizzas, y KFC (con el nombre de PFK). Pero esperad a descubrir la "poutine" en todas sus formas: con salsas, italianas, barbacoa... La poutine es un plato típico de Quebec compuesto, tradicionalmente, por salsa marrón (una salsa quebequesa compuesta por caldo de ternera, ajo, cebolla y agua) queso troceado y patatas fritas.

Os encontraréis también con los Tim Hortons que se encuentran por todas partes, y acabaréis enamorados de la comida rápida A&W y de la tienda Marshall.

En relación a los transportes, para vuestra gran sorpresa, no encontraréis ningún metro "real" pero a una línea de autobús que se llama Metro Bus. Los autobuses son diferentes pero atentos: a cada subida no hay que olvidar pasar nuestra tarjeta Opus, o en su defecto, dar el dinero al conductor. Incluso algunas paradas de autobús tienes acceso gratuito al wifi y calefacción.

Todo aquello que concierne al quebequés, no comprenderéis completamente al principio, pero llega con familiarizarse con algunas parlabas para adaptarse fácilmente. Dicen más bien:

  • "¡Allo!"(en Quebec) que ¡Bonjour! (en Francia), para decir buenos días.
  • Mouchoir (en Francia) es más bien Napkin (en Quebec), para decir Kleenex, o pañuelo.
  • De rien (en Francia) se dice Bienvenue (en Quebec), para decir "De nada".
  • Boisson (en Francia) es breuvage (en Quebec), para bebida.
  • Espèce ou liquide (en Francia) se dice comptant (en Quebec), para pago en efectivo.
  • Faire les magasins (en Francia) se dice magasiner (en Quebec), para ir de compras.
  • Y además, encontraréis que muchas de las palabras o expresiones son inglesas.

Además, algunos alimentos tampoco tienen el mismo nombre: por ejemplo, los cereales Trésors de Kellogg's se llaman Krave en Quebec: el nombre es diferente, y diría que el sabor también. Sin embargo, ahora me gustan mucho más los cereales de maíz azucarados.

Mi llegada a Quebec

Para concluir este primer artículo: he perdido muchas referencias llegando aquí, pero con el tiempo, uno se adapta y se familiariza con el ambiente. Viajar aquí sola, sin familia y aprender a vivir sola, solo puede beneficiarme, volviéndome más responsable e independiente.

Animo sin duda a todos los jóvenes que pueden hacerlo, que viajen. La amplitud de miras, la abertura de mente, el conocimiento de varias culturas... es algo que aconsejo a todo el mundo. No me he arrepentido en ningún momento, incluso si ha sido duro dejar mi país, Francia, mi comodidad, mis amigos, mi familia y mi novio. A veces, cuando se presenta la oportunidad, hay que saltar, dar el paso y seguir nuestros sueños. De este modo, después podremos decir que lo hemos intentado y que hemos hecho lo que nos parecía más adecuado.

En el próximo artículo, os hablará más de la universidad, de las primeras nieves, de la preparación al invierno, de los encuentros que he hecho, y de las actividades en nuestra estancia en Montreal. Pero también de las temáticas como “porqué es preferible venir y comenzar las a clases aquí en otoño” y “cuáles son las diferencias de vivir en la universidad o a proximidad”.

Buen año a todos, pasad un agradable día y como decimos aquí, à Tantôt! (¡hasta pronto!)


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