La ciudad de la luz

París es una de las capitales más bonitas del mundo. Es arte y elegancia, una ciudad llena de historia y belleza arquitectónica. Se la conoce gracias a la moda, a sus cafés, sus boutiques de lujo, sus museos famosos en el mundo entero, su catedral y sus paisajes. A París se la llama "la ciudad de la luz" por dos razones: literalmente, París fue una de las primeras ciudades europeas cuyo alumbrado público funcionaba con gas, y, en sentido metafórico, la luz hace referencia a la "iluminación", y esto insinúa la importancia que tuvo París durante la era de la Ilustración. En otras palabras, en París no solo se iluminó la oscuridad de las calles, si no que también se iluminó el conocimiento de las personas, gracias a filósofos, científicos, intelectuales y artistas franceses. Los museos franceses deben su importancia y su estatus principalmente a las obras de arte de estos maestros que ese exponen en ellos.

En este post voy a describir principalmente mi experiencia explorando París en tan solo un día. Fue el segundo destino al que viajé siendo miembro de la tripulación, y, ya que era la primera vez que iba a París, quise aprovechar mi estancia lo máximo posible. Sin embargo, no se puede visitar París en un solo día, no es suficiente. Así solo podréis percibir un leve destello de su esplendor, pero puede ser una buena "presentación de París". Si nunca habéis estado en París, este post puede serviros no solo como resumen de los lugares más famosos a los que ir, sino también como una breve guía para aprender algo acerca de estos famosos lugares. Además, deberíais poner en práctica algunos de los consejos sobre cómo planificar un viaje que os dejaré al final de este post.

Crucero por el río Sena

Mis compañeros, mis amigos y yo decidimos conocer París haciendo un crucero por el río Sena. Fue una actividad muy relajante y fuimos capaces de ver algunos de los edificios principales y paisajes de la ciudad mientras que un guía turístico nos explicaba el recorrido. No tuvimos tiempo de ver por dentro ninguno de los museos o la catedral, así que el crucero por el río fue la mejor opción para poder disfrutar de la atmósfera de París. Una de mis amigas sabía hablar francés, así que fue ella quien nos compró los tickets. Si no sabéis hablar francés, os recomiendo que compréis vuestros tickets por Internet, especialmente las entradas para entrar en los lugares de interés más populares y así podréis evitar largas colas y la frustración de no entender el idioma. Según mi experiencia personal, los parisinos son muy simpáticos, pero no están muy dispuestos a hablar en inglés.

La ciudad de la luz

Aquí podéis ver un poco el crucero por el río Sena que hice con mis amigos.

La ciudad de la luz

La ciudad de la luz

La ciudad de la luz

Y esta es París por la noche.

La Torre Eiffel

La Torre Eiffel es probablemente el símbolo más icónico de París. La vimos desde el barco durante el crucero por el Sena y después, al anochecer, paseamos hacia la torre para poder verla más de cerca. La plaza donde se sitúa estaba bastante abarrotada de gente, así que nos hicimos unas fotos y después nos sentamos un rato en el parque que hay justo al lado de la torre; así pudimos disfrutar de la iluminación a la caída de la noche.

Un dato interesante sobre la Torre Eiffel es que cuando se construyó en el siglo XIX se consideraba que era fea y se suponía que no se quedaría donde está, solo la construyeron para la Exposición Internacional de París. Cuando se inauguró, era el edifico más alto del mundo. De alguna manera, cobró popularidad, principalmente por su aspecto extraño, y finalmente se quedó donde está. Yo diría que fue una gran decisión no destruirla, porque hoy en día es una de las atracciones turísticas más famosas de Europa.

Catedral de Notre Dame

La catedral de Notre Dame es una iglesia medieval de estilo gótico; además, es de uno de edificios más grandes y hermosos de toda Francia. Definitivamente, es una obra de arte que me encantaría ver por dentro. No tuve tiempo de entrar durante esta visita, así que solamente la vi por fuera desde una pequeña cafetería situada en la plaza que hay justo al lado de la catedral, donde degusté un café y un cruasán. ¡Fue una experiencia muy agradable!

El Arco del Triunfo

El Arco del Triunfo es un famoso monumento que merece la pena visitar. Representa la línea que divide dos avenidas: los Campos Elíseos y la avenida Charles de Gaulle. Seguramente habréis oído hablar de los Campos Elíseos en películas y canciones. Son muy populares principalmente gracias a sus teatros, sus tiendas de lujo, sus cafeterías y restaurantes y por ser donde termina la vuelta ciclista de Francia.

El Palacio de Versalles

El Palacio de Versalles es una verdadera obra de arte construida por el rey Luis XIV. Al palacio se le conoce no solo por ser un tesoro arquitectónico, sino también por tener significado histórico, ya que en su tiempo solía ser el símbolo de la monarquía absoluta. Hoy en día, es un museo y es uno de los lugares de interés turístico más populares de Francia. Si alguna vez habéis oído hablar de la famosa Galería de los Espejos, se encuentra justo aquí, en Versalles.

Para disfrutar bien de este lugar, os recomiendo que dispongáis de suficiente tiempo para visitarlo. Yo diría que reservéis el día entero para ir a Versalles. Es enorme y si vais para pasar tan solo una o dos horas allí, os pasaréis la visita corriendo de un lado para el otro sin disfrutar o aprender nada. Lo más importante es que compréis vuestras entradas por Internet, y sería ideal que consiguierais entradas que os permitieran saltaros la cola, porque Versalles está siempre abarrotado de gente y no querréis perder el tiempo haciendo cola; hay muchas otras cosas geniales que hacer en París.

Palacio del Louvre

Otro famoso lugar de interés turístico que se encuentra dentro del Palacio del Louvre, es el Museo del Louvre. Se le conoce gracias a la Pirámide del Louvre, la icónica estructura de metal y cristal de forma piramidal. Esta pirámide, junto a otras tres pirámides más pequeñas, se encuentra en la plaza del Palacio del Louvre y hace las veces de la entrada principal al museo. El Louvre es el museo de arte más grande del mundo, por lo tanto es prácticamente imposible arreglártelas para verlo todo. Es preferible que elijáis unas cuantas zonas del museo que queráis explorar y centraros en visitar estas zonas en vez de enfrascaros en ver lo máximo posible. De nuevo, aseguraos de que compráis las entradas por Internet y planificad lo que vayáis a visitar.

Museo de Orsay

En el pasado, el edificio que alberga hoy en día el Museo de Orsay solía ser una estación de trenes. En el presente, alberga un museo donde se pueden encontrar obras de estilo impresionista y postimpresionista principalmente francesas, como fotografías, pinturas, esculturas, muebles, etc. Generalmente, hay menos gente que en el Museo del Louvre, así que si no os gustan las multitudes, este museo sería una buena elección.

A la hora de visitar un museo, mi consejo es que aprovechéis la oportunidad y aprendáis algo nuevo acerca de una cultura en particular. Alquilar una audioguía puede ser muy útil si no os gusta dar vueltas por el museo leyendo una guía que podéis adquirir gratuitamente en la entrada. Buscad las obras que pueden, de algún modo, enriquecer vuestra vida, la obras que penséis que podéis entender lo que el autor quiere transmitir e identificaros con ellas. De esta forma, visitar un museo puede ser una experiencia inolvidable; nunca se sabe cuando un cuadro puede "hablaros".

«Charcuterie» y «apéro»

A la cocina francesa se la conoce generalmente por sus deliciosos cruasanes, las baguettes, las tablas de queso, las uvas, el vino y el champán. Por supuesto, tienen muchas otras cosas, pero esto es lo que acude a mi mente en general cuando pienso en la gastronomía francesa. Durante nuestro viaje, cuando le pedimos a una camarera que nos recomendase un producto típico francés, ella dijo directamente: «charcuterie». Yo nunca había escuchado esta palabra así que tuve que buscarla en Internet. No os sorprendáis si en mis post encontráis explicaciones del significado o la etimología de una palabra. El idioma es un aspecto imprescindible que hay que tener en cuanta a la hora de explorar una nueva ciudad, y como yo estudié lingüística, siempre busco las palabras nuevas que aprendo. Así que, para aquellos que nunca hayan escuchado la palabra «charcuterie» como yo, os explico su significado. La palabra francesa «charcuterie» es la combinación de dos palabras francesas: «chair» que significa carne y «cuit», que significa cocido; todo junto se refiere a todo aquel producto cárnico que haya sido cocido, como el beicon, el jamón, las salchichas o el paté.

Aquel día pedimos en un restaurante el típico «apéro», como lo llaman en Francia. Podría ser el equivalente a aperitivo, porque se trata de una costumbre francesa que consiste reunirse con un grupo de amigos para tomar una copa de vino con queso o embutidos por la tarde, alrededor de las 7. En Inglaterra, la costumbre más parecida a este fenómeno podría ser el té de las cinco. En Suecia también tienen una costumbre similar, se llama «Fika» y consiste en tomar un café fuerte de máquina mientras se socializa un poco. Como podéis ver, en realidad no se trata de lo que se consume, ya sea vino, té o café, este es un hábito con un significado cultural muy fuerte. Se disfruta de la comida y de la familia y amigos. Se llama de una manera diferente en cada país y por ello sus nombres no pueden traducirse a otros idiomas porque dos países no tienen la misma cultura y los mismo hábitos.

La ciudad de la luz

Este fue el «apéro» que tomamos en París: vino tinto, una tabla de quesos y embutidos.

Planifica tu viaje a París

Para resumir las ideas que he expuesto en este post, si estáis planeando visitar París por primera vez, estos son mis consejos:

  1. En primer lugar, decidid qué lugares de interés turístico queréis visitar. Haced una lista y ordenarlos según la importancia que tengan para vosotros.
  2. Decidid cuánto tiempo vais a estar en cada lugar basándoos en los días que vayáis a pasar en la ciudad. Recordad que algunas atracciones turísticas, como los museos que he mencionado en este post, se disfrutan mejor si disponéis de mucho tiempo para visitarlos.
  3. Comprad las entradas por Internet.
  4. Leed brevemente acerca de cada lugar que vayáis a visitar y así podréis entenderlos y apreciarlos mejor una vez que estéis allí.

Planificar el viaje previamente es muy importante porque París es una ciudad llena de monumentos que merece la pena ver, y si llegáis pensando que veréis lo que os de tiempo ver, solo conseguiréis correr de un lado para el otro sin disfrutar realmente de la cultura francesa y de la atmósfera de París. Espero que esta guía práctica pueda ayudaros a disfrutar de vuestro viaje plenamente y que no os sintáis abrumados o perdidos como a veces suele pasar cuando os encontráis en una nueva ciudad de la que se tienen muchas expectativas y mucho afán por verlo todo, hacer de todo y probarlo todo.


Galería de fotos



Contenido disponible en otros idiomas

Comentarios (0 comentarios)


¿Quieres tener tu propio blog Erasmus?

Si estás viviendo una experiencia en el extranjero, eres un viajero empedernido o quieres dar a conocer la ciudad donde vives... ¡crea tu propio blog y cuenta tus aventuras!

¡Quiero crear mi blog Erasmus! →

¿No tienes cuenta? Regístrate.

Espera un momento, por favor

¡Girando la manivela!