Magnífica visita a Estambul

Mi aventura se coronó con la visita de una de las capitales mundiales más bonitas en Turquía, que, sinceramente, me ha deslumbrado por sus magníficos paisajes, su naturaleza pintoresca, así como sus maravillosas especialidades culinarias. Desde los característicos monumentos que sirven de publicidad a nivel mundial, mostrando la época del régimen otomano, hasta el magnífico puente del Bósforo, el palacio de Topkapi o la basílica ortodoxa de Santa Sofía. La capital representa un gran nido de enriquecimiento cultural y natural a todos los niveles.

magnifica-visita-a-estambul-d315043d9d58

Son varios monumentos históricos que se nos ofrecen en nuestra visita a Estambul, y los bonitos paisajes son de lo más variado, principalmente cerca del Bósforo. Pero si queréis ampliar vuestro conocimiento del país, también podéis visitar otras ciudades turcas próximas a Estambul, como Spagna o Antalya, cuya visita me parece más que recomendable. Sobre todo, en primavera, ya que es una época cálida (pero no demasiado) que de vez en cuando nos obsequia con una agradable brisa de aire fresco.

Turquía es realmente un país muy bonito, tranquilo y próspero donde podemos rápidamente sentirnos seguros y de buen humor. En primavera el tiempo no es muy frío y podemos encontrar un poquito de sol que nos caliente para hacer nuestras actividades preferidas con entusiasmo.

Taksim

Taksim es la región central de Estambul, una plaza central con monumentos a su alrededor, que son testigos bien conservados del paso de los años, con una arquitectura influenciada sobre todo por el régimen musulmán que caracteriza a esta ciudad. Esta plaza central constituye el corazón de la ciudad, donde podemos encontrar hoteles a precios muy atractivos con una buena relación calidad-precio, al mismo tiempo que podemos encontrar un ambiente muy festivo hasta el fin de la noche.

Y no solo los hoteles, como en toda zona céntrica, sino que también existen multitud de tiendas, ya sea de ropa, bisutería o perfumes, con productos a bajos precios. Es por ello que las compras se convierten rápidamente en una actividad adictiva en los zocos locales.

EL precio no es el único atractivo. La gente es también muy amable y rápido se ofrecen a atrapar al cliente ofreciendo un café o un té a la entrada de cada tienda, o incluso pequeños regalos de bienvenida. Además, el ambiente que se respira es muy agradable, familiar, lo que, junto con los precios competitivos, incita a consumir.

En relación a esto, es interesante conocer un poco la historia de la moneda local, la libra turca, para entender la relación entre divisas de otros países como por ejemplo Túnez. La libra turca ha sufrido varios baches: la libra turca cuesta siete veces menos el que el dinar tunecino, y sobre 10 veces menos que el euro, lo que hace que par a nosotros todo sea extrañamente barato en esta hermosa ciudad.

La Mezquita Azul

Como su nombre indica, las Mezquita azul es una mezquita construida y pintada en color azul, lo que hace que sea una imagen además de preciosa, muy curiosa y original, sobre todo cuando se observa la postal completa junto a la piscina que se encuentra delante del edificio, recordando en cierto modo al cielo en la tierra. Para cualquiera, es una obra arquitectónica que te deja sin respiración, destacando por encima de todo, su personalidad, lo que la hace única en el mundo. Espiritualmente, es un punto de encuentro de gente de todas partes que viajan hasta Estambul para hacer sus plegarias, típicamente cinco veces al día, y agradecer a su dios su generosidad.

A pesar de la histórica fecha de construcción, 1616, su estado de conservación es envidiable. El edificio se encuentra cerca del río y el Bósforo, por lo que, además de la estampa típica de la mezquita, podemos contemplar a lo lejos un magnífico jardín al lado del río, lo que multiplica el ambiente de espiritualidad.

En esta misma región, podemos pasear largo y tendido porque no tiene desperdicio. Encontramos numerosos edificios históricos construidos hace años y conservados como nuevos, donde podemos leer (aunque probablemente no comprendamos), si prestamos un poco de atención, inscripciones y relieves en letras doradas y una bella caligrafía.

magnifica-visita-a-estambul-98a97b703472

Topkapi

Son muchos los monumentos que decoran la ciudad y hacen de ella un verdadero museo a cielo abierto. Existe un palacio encantador de visita obligada, el palacio de Topkapi, que se sitúa no muy lejos de la mezquita azul, el cual también está construida con sabiduría y precisión, dando como resultado un entorno espectacular.

La entrada estaba decorada por escrituras árabes donde podemos leer versos del Corán. Esto no es de extrañar ya que Turquía es un país mayoritariamente musulmán, donde la lengua oficial es el turco. La verdad es que es todo un dilema para mí como puede ser que lleguen a escribir estos versos en lengua árabe (u entender).

magnifica-visita-a-estambul-5a8c81c225a9

La particularidad de Turquía frente a otro país es principalmente su situación, ya que se encuentra justo en la frontera entre Asia y Europa, por lo que permite encontrar una mezcla cultural importante, con fuertes influencias de ambas culturas. Estambul ofrece una mezcla entre modernidad y tradiciones que conviven en el día a día en el país. Testigo de esto son las vistas que podemos apreciar cuando recorremos el Bósforo en barco, un marcado contraste entre lo moderno y lo histórico. Es muestra de la modernización, por ejemplo, cómo los coches van y vienen, de una manera muy curiosa, desordenada y caótica.

Las especialidades culinarias son muy variadas, y no solo en restaurantes, sino que hay multitud de vendedores ambulantes o puestos de comida callejera. Por ejemplo, encontramos cantidad de “Semit”, un pan exquisito que se asemeja a un Breztel con sésamo por encima; los “Ahtchma”, una especie de bizcocho turco; o las conocidas baclavas, pequeños croissants bastante azucarados. Un barrio de muy buenos restaurantes es el barrio de Bechkitas, que está solo a unos kilómetros de la parte del Bósforo.

El turismo de tunecinos en Turquía, especialmente en Estambul, se ve incrementado gracias a las series románticas turcas que se emiten en Túnez. Lo que vemos por la televisión siempre aumenta nuestra curiosidad. Además de su gran atractivo, muchos han ido a visitarla incluso varias veces ya que es un país que no necesita visado, donde podemos ir tantas veces como queramos sin “pedir permiso”.

De paseo por la ciudad he podido también aprecias muchas imágenes de hombres con bigotes, ya sea en grafitis en la calle o bien imágenes en plena calle principal. Esto tiene una explicación: es una característica heredada de la época otomana, donde dejarse crecer el bigote era un signo de poder. Es una costumbre que llega hasta hoy en día, ya que aún podemos ver a muchos jóvenes turcos con frondosos bigotes, aunque por supuesto, supongo que será más una tradición que un signo de poder.

Si estáis interesados en obtener otra perspectiva de la ciudad y del mágico río, podemos viajar en barco hasta la isla de los príncipes. Solo a una hora de transporte de Estambul, nos encontramos en un mundo totalmente diferente, Las gaviotas, los gatos y las pequeñas casitas también están presentes aquí, fuera del ruido del tráfico y de la actividad de todos los días.

Los puertos son también preciosos, aunque a veces el agua parece tener un aspecto turbio, contaminada. El río no es solo decorativo. Ya que abunda mucho el pescado, la pesca es una de las principales actividades económicas desde los comienzos de la ciudad. Sobre todo, los domingos por la tarde, el ambiente es muy animado, y podemos observar cantidad de pescadores expertos en los puentes haciendo lo que mejor saben hacer, pescando, y en ocasiones vemos como transmiten su saber hacer a los más pequeños.

Otro ejemplo de que la ciudad todavía guarda recuerdos históricos testigos del paso del tiempo es el hamman turco. Es un símbolo que hace referencia a la esposa del sultán Ahmet, donde tomaba regularmente su baño. Hoy en día es uno de los más conocidos. La gente no duda en ir, quizá para recrear la experiencia de esta esposa, o quizá porque la sauna es realmente un lugar para el bienestar donde es fácil llegar a un estado de relajación y desconexión.

El palacio y los castillos son los principales monumentos arquitectónicos que podemos admirar en esta ciudad, y sobre todo cuando cae la noche. Se recrea una atmósfera muy festiva, donde la gente, tanto turistas como locales, se pasean por las calles, refrescándose con la brisa característica del atardecer, disfrutando de los principales callejones de la ciudad, y, sobre todo, de Taksim. Otros se alejan del centro, y prefieren darse cita en el Bósforo en plena noche, disfrutando de una postal completamente diferente, con un festival de luces desde la ciudad, y el tráfico de los barcos que van. Sin duda, la noche en Estambul deja una preciosa estampa de luces, que no hacen sino incitar a la admiración.


Galería de fotos



Contenido disponible en otros idiomas

Comentarios (0 comentarios)


¿Quieres tener tu propio blog Erasmus?

Si estás viviendo una experiencia en el extranjero, eres un viajero empedernido o quieres dar a conocer la ciudad donde vives... ¡crea tu propio blog y cuenta tus aventuras!

¡Quiero crear mi blog Erasmus! →

¿No tienes cuenta? Regístrate.

Espera un momento, por favor

¡Girando la manivela!