Advertise here

Córdoba, capital de Al Andalus

Publicado por Patricia Gutierrez de Cabiedes — hace 7 días

0 Etiquetas: Experiencias Erasmus Córdoba, Córdoba, España


Córdoba es mi segunda ciudad favorita dentro de Andalucía, después de Granada. (Ve a mi perfil para ver mi post sobre Granada). 

He estado en Córdoba dos veces, la segunda teniendo la suerte de que era Mayo y estaban en su máximo esplendor los famosos patios decorados, llenos de flores y con un aroma y un color indescriptibles. Si puedes elegir una fecha, sin duda ve en Mayo. 

Lo mejor de Córdoba es callejear y perderse por sus calles y encontrar esos rinconcitos que la hacen tan especial. 

Como nuestro hotel estaba en el norte de la ciudad, comenzamos a caminarla de arriba a abajo, lo cual no es una mala idea como itinerario. Empezamos por los Jardines de la Merced, que tienen en frente el Palacio de la Merced. Son unos jardines públicos preciosos, con una variedad de flora increíble, plataneros, palmeras y el imprescindible olor a naranjo que caracteriza tanto a Córdoba.

Siguiendo nuestro recorrido, vimos el Cristo de los Faroles - enrejado, al aire libre en una plaza - y el Palacio de Viana. Inesperadamente - ya que no nos lo esperábamos - por dentro es una preciosidad, pero lo más increíble son sus 12 patios repletos de plantas y flores. Nos pareció espectacularmente bonito, pero me han dicho que lo es mucho más al atardecer y cuando se hace de noche. Tiene una visita nocturna, a la que no pudimos ir, que cuesta 12€. 

Nuestra siguiente parada fue el Templo Romano. Con 14 columnas corintias de mármol blanco, es altísimo y está situado sobre un podio, por lo que es imposible que pase desapercibido a ningún transeúnte. Es gratuito, puesto que está en medio de una plaza abierta. Por la noche lo iluminan con focos y es precioso.

Desde allí nos dejamos caer por la calle Claudio Marcelo hasta la Plaza de las Tendillas, donde aprovechamos para comer en una de sus terrazas. Mis recomendaciones gastronómicas son: en primer lugar y por supuesto, el salmorejo, plato estrella cordobés por excelencia, que elaboran exquisito en cualquier restaurante en cuanto llega el calor. Prueba también las berenjenas fritas con miel, algo con rabo de toro y los flamenquines de jamón y queso.

Después de comer seguimos serpenteando las calles de Córdoba, adentrándonos en todos los patios que estaban abiertos para poder ser contemplados y fotografiados, con sus paredes llenas de macetas de cerámica colgando, y adornadas con todo tipo de flores de colores. Hay una calle en especial que es muy emblemática y conocida por sus patios, la Calleja de las Flores. 

Desde ahí tienes a tiro de piedra el monumento principal de Córdoba y uno de los más importantes de España, la Mezquita-Catedral, más conocida como la Mezquita de Córdoba. La Mezquita siempre suele estar muy llena de turistas, por ello la mejor hora para verla es a primera hora de la mañana, cuando hay menos gente. Nosotros fuimos por la tarde, y a pesar de esperar una cola larga, luego dentro de la mezquita no notas tanto la multitud porque es inmensa. Sus infinitas columnas, arcos y su luminosidad conforman una imagen increíble y muy difícil de olvidar. A parte de la entrada normal de la Mezquita, se vende por separado una para subir al campanario. La primera vez que estuve yo no subí porque era invierno, pero la segunda vez lo pagamos y no me arrepentí. Es uno de las mejores miradores de Cordoba sin duda.

Tras la Mezquita caminamos hasta el Real Alcazar de Córdoba, a poquísimos pasos de ésta. Otra de las visitas obligadas de Córdoba e hiper recomendadísima por mi parte. Es un palacio precioso, con salas, habitaciones, patios, muchísimos jardines, murallas y torres. Reserva una hora mínimo para visitarlo, aunque es tan grande y maravilloso que seguro que te quedaras más rato para disfrutar de la paz que se respira allí, sobre todo por el sonido de sus fuentes. 

Nos falta una sola última visita, el Puente Romano. El río Guadalquivir surca el sur de la ciudad y el puente que pasa por encima, justo detrás de la Mezquita, es realmente impresionante. Al cruzarlo nos encontramos la Torre de Calahorra, a la que también se puede subir (solo hasta las 18:00) y desde la que podrás ver otra panorámica distinta de la ciudad.


Este contenido participa en el Concurso Viajeros Erasmus y ha recibido 513 puntos.

  • 4182 caracteres (418 puntos)
  • 15 vistas (45 puntos)
  • 6 fotos (50 puntos)
Este concurso ha sido posible gracias a:


Galería de fotos


¡Comparte tu Experiencia Erasmus en Córdoba!

Si conoces Córdoba como nativo, viajero o como estudiante de un programa de movilidad... ¡opina sobre Córdoba! Vota las distintas características y comparte tu experiencia.

Comentarios (0 comentarios)



¿No tienes cuenta? Regístrate.

Espera un momento, por favor

Girando la manivela...