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La agricultura ecológico como modelo sostenible

Publicado por Pepe Ros — hace 26 días

Blog: Una Visión Ecológica y Sostenible
Etiquetas: Blog Erasmus Valencia, Valencia, España

Tras un estudio exhaustivo de la permacultura, el Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas aprobó recientemente esta nueva práctica como una forma de agricultura que no sólo es viable sino también rentable.

El Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas acaba de publicar su "prueba de viabilidad económica" sobre la permacultura. Después de 4 años de estudio en la Ferme du Bec Hellouin en Normandía, la prueba fue positiva. Este nuevo método agrícola, todavía poco conocido, se basa en una agricultura ética y sostenible, ahorradora de energía y respetuosa con la biodiversidad. Mediante su enfoque sistémico y global y su consideración de los ecosistemas, cuestiona las prácticas actuales y es la antítesis de la agricultura intensiva y productivista que está muy extendida hoy en día.

Este método fue inventado en la década de 1970 por dos australianos: Bill Mollison y David Holmgren. La permacultura significó inicialmente "agricultura permanente" y luego el término se convirtió en "cultura de la permanencia" para poner de relieve su dimensión social. Inspirado en la ecología natural y la biomímesis, este pensamiento aboga por "volver a lo básico", es decir, inspirarse en el funcionamiento de los ecosistemas naturales. Teniendo en cuenta los seres vivos y sus relaciones recíprocas, la permacultura permite una vez más integrar armoniosamente al Hombre en su entorno. Por lo tanto, esta filosofía puede encontrar un vasto campo de aplicación, pero nos concentraremos aquí en su aspecto agrícola.

Los principios de la permacultura son la diversidad, la autonomía, la sostenibilidad y la resistencia. La observación cuidadosa de nuestro medio ambiente y la naturaleza es, por lo tanto, un prerrequisito fundamental. El siguiente paso es reproducir sus principios rectores universales. Aquí hay algunos de ellos...

La primera regla para un permacultivador es dejar el mayor espacio posible para la naturaleza "salvaje": nada de arar o cortar para permitir la creación de humus en el suelo, un poderoso fertilizante natural. El permacultivador también se asegurará de tener plantas perennes que requieran menos mantenimiento y que vuelvan a crecer cada año.

La permacultura se reserva generalmente para áreas pequeñas y para el uso óptimo del espacio. A través del policultivo, aprovecha la sinergia de las plantas. Por ejemplo, la calabaza, el maíz y los frijoles son una asociación positiva porque se complementan entre sí: los frijoles fertilizan el suelo gracias a sus raíces, que fijan el nitrógeno contenido en el aire; el maíz proporciona una estaca para el frijol; y las hojas de la calabaza cubren el suelo y conservan la humedad. Otros "acompañamientos" son posibles: puerro y fresa, patata y ajo, nabo y lechuga, etc.

Por último, la permacultura vuelve a poner la biodiversidad en el centro. Por ejemplo, los animales de pastoreo tienen muchas ventajas: control de plagas, regulación de la altura del pasto y proveedores de fertilizantes naturales. Del mismo modo, colocar el gallinero cerca de un invernadero permitirá la recuperación del calor. En esta lógica, los setos se revalorizan porque constituyen una interfaz rica en biodiversidad e interacciones. La separación entre dos ecosistemas ("ecotono") es, por lo tanto, particularmente buscada entre el bosque y la parcela cultivada o con un punto de agua.

Fuente: https://naranjaseco.com/alimentos-ecologicos/agricultura-ecologica/

Fuente:: http://www.fao.org/family-farming/detail/es/c/415237/


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